El Grupo Parlamentario VOX en las Cortes Valencianas, de la mano de sus representantes municipales en Alicante y Santa Pola, ha desarrollado hoy una exhaustiva jornada de trabajo e inspección técnica en la isla de Tabarca. El diputado autonómico Miguel Pascual, la concejal de Alicante Carmen Robledillo y la concejal de Santa Pola Mireia Moya han recorrido el enclave para escuchar de primera mano a los representantes sociales y económicos, con el objetivo de trasladar sus demandas históricas a las distintas administraciones mediante una vía de colaboración constructiva.
La jornada ha comenzado en el puerto de Santa Pola, donde los cargos públicos de VOX han mantenido una reunión técnica con la Asociación de Boyas. Durante el encuentro, se ha analizado la urgente necesidad de ampliar los puntos de amarre ecológico en las zonas de leveche y levante de la isla.
VOX se ha comprometido a trasladar la petición del colectivo y de los hosteleros para que se estudie técnicamente la posibilidad de duplicar las 30 boyas actuales. El objetivo es compatibilizar la actividad náutica y el motor económico de la zona con una protección real y efectiva de las praderas de Posidonia, superando los actuales límites que asfixian al sector en temporada alta.
«Nuestra postura en las Cortes Valencianas es de mano tendida y cooperación. Tabarca necesita soluciones viables y presupuesto coordinado, no restricciones que no solucionan el problema de fondo. Ampliar el número de boyas es una medida de sentido común que protege la fauna marina y da seguridad jurídica a los usuarios y al sector náutico.» Miguel Pascual, Diputado en las Cortes Valencianas
El impacto de la masificación
La delegación de VOX ha embarcado rumbo a Tabarca, donde a su llegada han mantenido un encuentro con Cayetano García, último alcalde pedáneo de la isla, quien les ha trasladado la honda preocupación vecinal por la pérdida de servicios y el aislamiento administrativo que sufren los residentes habituales.
Los representantes de VOX se han reunido con portavoces del sector hotelero y de restauración de Tabarca. Los empresarios, que gestionan los cerca de 30 restaurantes de la isla, han denunciado los perjuicios que causa el actual modelo de transporte masivo de bajo coste (con pasajes a 5 euros en las tabarqueras). Según explican, este flujo descontrolado genera un «turismo de tupper» que apenas realiza gasto en los comercios locales, pero sí genera una presión insostenible sobre los servicios de limpieza, dejando toneladas de basura a su paso.
Esta saturación choca con la precariedad de los servicios públicos de la isla, especialmente los fines de semana cuando se llega a los 7.000 visitantes diarios:
Seguridad bajo mínimos
Servicios higiénicos insuficientes: Únicamente se dispone de 3 aseos públicos para mujeres y 3 para hombres.
Colapso del ecoparque: Sin servicio de barco de retirada de residuos desde hace meses por avería, el ecoparque acumula colchones, un generador y un depósito de gasolina. Las instalaciones sufren plagas de pulgas y los operarios se ven obligados a precintar los contenedores con papel film para evitar las gaviotas.
Patrimonio histórico y servicios de emergencia en riesgo
La comitiva ha realizado una visita de inspección a los puntos más críticos de la isla. VOX ha podido comprobar y fotografiar el alarmante deterioro de la muralla y de las antiguas puertas de acceso al pueblo, así como el vallado preventivo de la Torre de San José por riesgo de desprendimientos.
Especialmente grave es la situación de las dependencias de la Policía Local y de la oficina de la reserva marina, que actualmente presentan lonas en sus forjados debido al peligro inminente de derrumbe de la estructura. Asimismo, se ha constatado el estado de abandono del helipuerto de emergencias.
«La inacción municipal en Tabarca es insostenible. No es de recibo que el Ayuntamiento de Alicante gaste 222.000 euros en comprar un terreno rústico que hoy está completamente abandonado y nuestro patrimonio histórico se cae a pedazos. Exigimos que se prioricen las inversiones urgentes que garantizan la seguridad y la dignidad de la isla.» Carmen Robledillo, Concejal del Ayuntamiento de Alicante.
Por su parte, la concejal de Santa Pola, Mireia Moya, ha recordado que «muchos residentes de Tabarca están empadronados en Santa Pola por su evidente cercanía, lo que convierte a nuestro municipio en un colaborador necesario para asegurar el bienestar de la isla».
Tras concluir la inspección, los cargos públicos han compartido un almuerzo de trabajo antes de emprender el viaje de regreso a Santa Pola, con el firme compromiso de registrar estas iniciativas de manera inmediata en sus respectivas administraciones.




