El Grupo Parlamentario VOX ha mostrado su preocupación ante los datos oficiales sobre la evolución demográfica e indicadores sanitarios y de pobreza en la región, que sitúan a Castilla-La Mancha a la cabeza nacional de las comunidades con mayor mortalidad.
Según refleja el Instituto Nacional de Estadística, Castilla-La Mancha ocupa el tercer puesto nacional superada únicamente por Asturias y Castilla y León. La región registra una media de 1.100 fallecidos por cada 100.000 habitantes, un dato muy superior a la media que constata el deterioro de las condiciones de vida y asistencia en el territorio.
Entre las causas se encuentran las nefastas políticas socialistas que han abandonado la atención a las zonas rurales y racionado los servicios públicos en los pueblos; la mala gestión del SESCAM que ha provocado el deterioro de la sanidad; los elevados índices de pobreza y la caótica situación general de la región que sufren sus vecinos desde que Emiliano García-Page es presidente. En ese momento (2015) la tasa bruta de mortalidad en la región se situaba por debajo de los 950 fallecidos por cada 100.000 habitantes. Tras más de una década de mandato socialista, el indicador de mortalidad se ha disparado en más de 130 puntos.
«Cuando Page llegó a la Junta prometió blindar la sanidad y cuidar de nuestros pueblos, prometió mejorar la calidad de vida de los vecinos, pero el sufrimiento al que les ha sometido durante casi doce años ha disparado la tasa de mortalidad», ha denunciado VOX. «No estamos ante una simple estadística, sino ante la consecuencia del abandono socialista de la sanidad primaria en el medio rural, el colapso de las urgencias, el desbordamiento de las listas de espera que impiden el diagnóstico precoz de patologías graves, las crisis de los cribados y los récords de pobreza que tienen consecuencias irreparables.»




