El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona ha denunciado públicamente el rechazo de la corporación municipal a romper las relaciones institucionales con el Reino de Marruecos. La propuesta, promovida por el concejal Liberto Senderos Oliva e interviniendo en comisión el presidente del grupo municipal, Gonzalo de Oro, fue rechazada en la Comisión de Presidencia, Seguridad y Régimen Interior tras el voto en contra del PSC, Junts, ERC y Comunes.
La iniciativa pretendía que el consistorio barcelonés expresara su solidaridad con los vecinos de Ceuta tras los acontecimientos de los días 30 y 31 de julio de 2026, cuando tuvo lugar una entrada masiva e irregular de decenas de miles de personas. Asimismo, reclamaba suspender de manera preventiva la participación municipal en actos institucionales o protocolarios promovidos por representantes marroquíes mientras no se esclarezca la posible implicación o colaboración de agentes extranjeros en lo sucedido.
Durante su intervención, Gonzalo de Oro criticó duramente la inactividad de las fuerzas políticas tradicionales y los partidos separatistas y de izquierda en el consistorio: «Lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio no puede tratarse como una crisis migratoria más. Estamos hablando de una auténtica invasión de nuestro territorio por una cantidad de personas equivalente en número a la propia población de Ceuta”.
El presidente del grupo municipal de VOX, Gonzalo de Oro, subrayó la trascendencia nacional del conflicto y la responsabilidad que atañe a las administraciones locales en la gestión de sus recursos: «Lo que pasó en Ceuta afecta a toda España y también a la ciudad de Barcelona. El Ayuntamiento de Barcelona debe romper cualquier relación con el Reino de Marruecos, sus instituciones, sus ciudades y cualquier tipo de colaboración con Marruecos y sus organismos oficiales, al menos hasta que esto se aclare«.
«¿Puede Barcelona quedarse de brazos cruzados ante una agresión directa a nuestros compatriotas ceutíes mientras hiperventila cuando pasa algo en la otra punta del planeta? Estamos hablando de decidir a quién invita Barcelona a sus actos, con quién participa institucionalmente y qué relaciones institucionales quiere mantener con un país que muestra constantemente su hostilidad y utiliza la inmigración irregular masiva con el único fin de presionar a nuestras autoridades.»
Gonzalo de Oro hizo especial hincapié en la necesidad de fiscalizar el gasto público y evitar que las subvenciones o convenios suscritos por el Ayuntamiento sirvan para financiar a entidades que favorezcan la inmigración ilegal: «Hay que recordar que el dinero público no es del gobierno municipal, ni siquiera del Ayuntamiento; es de los barceloneses. Por eso exigimos también que ningún euro público municipal pueda terminar financiando, directa o indirectamente, actividades destinadas a facilitar o favorecer la entrada ilegal a España. Porque Barcelona no puede controlar las fronteras, pero sí decidir qué relaciones mantiene y cómo controla el dinero público que entrega alegremente«.
Con el rechazo a esta propuesta, VOX lamenta que el PSC junto a sus socios habituales vuelva a ponerse de perfil ante las agresiones a la soberanía e integridad nacional, priorizando las agendas de colaboración con regímenes extranjeros por encima del control riguroso de los fondos públicos de los barceloneses.





