VOX advierte que Román se empeña en seguir adelante con un proyecto de piscina cubierta que incumple flagrantemente los reglamentos y normativas vigentes

La formación acusa al gobierno socialista de usar el proyecto con fines electoralistas e indica la posibilidad de que, ante estos incumplimientos, los chiclaneros tengan que devolver los fondos de sus bolsillos

El Grupo Municipal VOX ha condenado que el equipo de gobierno de Román siga adelante con el proyecto de la piscina cubierta de La Longera, anteponiendo su hoja de ruta electoralista a la cordura y a sabiendas de que el proyecto, tal y como está redactado, incumple de manera flagrante diversos reglamentos, y normativas vigentes. Estos incumplimientos, aclara la formación, podrían concluir en la devolución de los fondos, la mayor parte de procedencia europea, de un proyecto cuyo presupuesto se acerca a los 6,5 millones de euros.

Así lo ha explicado el portavoz del grupo municipal, Manuel Vela, minutos antes de que Román presentase a bombo y platillo ante la ciudadanía los detalles de un proyecto que empieza a andar desde la irregularidad. “Hoy Román intentará colgarse una medalla ante los chiclaneros para rascar votos de cara a unas elecciones municipales que se le antojan más complicadas que nunca. Y lo hará vendiendo unas infografías preciosas y tapando los incumplimientos que esconde este proyecto. Distrayendo sobre la realidad, pero la realidad es que si hay que devolver los fondos usados estos saldrán del bolsillo de los chiclaneros”, señala Vela.

En primer lugar, el portavoz explica que el proyecto incumple el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE) respecto al aire de ventilación en la sala de la piscina, ya que lo previsto es casi una cuarta parte de lo que contempla el reglamento. La normativa prevé para una piscina de estas características 8.609 metros cúbicos por hora, cuando el proyecto contempla tan sólo 2.131 metros cúbicos por hora. Una ventilación, apunta Vela, que es imprescindible para diluir los compuestos que produce el cloro al reaccionar con el agua y que, en concentraciones altas, generan problemas respiratorios en usuarios y personal.

“En este sentido, no bastaría con un simple ajuste, ya que multiplicar por cuatro el aire exterior obliga a rehacer la unidad de tratamiento, los conductos, la difusión y toda la justificación energética. Es decir, obliga a modificar el proyecto y el coste y el plazo del mismo”, indica el portavoz.

Por otro lado, el proyecto tampoco cumple con el Documento Básico HE del Código Técnico de Edificación, que exige que las energías renovables cubran al menos el 70% de la demanda anual para la climatización de la piscina. En este caso, la bomba de calor elegida para el calentamiento del vaso no alcanza estos parámetros, quedándose a las puertas con un 69,42%. Al contravenir este documento también se  incumple, a su vez y de nuevo, el RITE. Por otra parte, ni se cuenta con un análisis de alternativas de alta eficiencia ni se cuenta con un sólo generador de calor que justifique un certificado energético cuyo registro ante la Junta de Andalucía, tal y como recoge la RITE, condiciona la misma puesta en servicio de la instalación.

“Todos estos factores nos hacen dudar sí Román quiso alguna vez construir la piscina. Lo que sí es seguro es que usa este proyecto con fines electoralistas y que dispara con pólvora ajena, ya que serán los chiclaneros quienes asumirán el reembolso de los fondos si se reclaman ante estos incumplimientos e irregularidades motivadas por una gestión negligente. Queremos la piscina para Chiclana, pero no a cualquier precio. Ahora Román debe solucionar esta papeleta y sin que cueste un sólo céntimo de euro a los chiclaneros”, concluye Vela.