El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Ávila ha denunciado la realidad que sufre el municipio respecto a la limpieza urbana. A pesar de que la ciudad recibió el pasado 10 de junio de 2026 la Escoba de Platino, máximo galardón otorgado por Ategrus en el marco del XX Concurso Escobas 2026, la formación considera «simplemente, increíble y alarmante» el estado real de suciedad que presentan la inmensa mayoría de las calles de la capital abulense.
Diferencias de mantenimiento entre el centro y los barrios
VOX critica con dureza la evidente disparidad en el mantenimiento urbano que aplica el equipo de gobierno de Por Ávila. Mientras que los operarios de limpieza se afanan a diario en dejar el centro histórico reluciente para la foto institucional, el resto de los barrios padece un abandono insostenible. Esta situación resulta discriminatoria para los vecinos de la periferia, quienes pagan exactamente los mismos impuestos y tasas municipales que el resto de los ciudadanos sin recibir, a cambio, un servicio equiparable.
Uno de los puntos más críticos y lamentables denunciados por la formación es el estado de las aceras que rodean las islas de contenedores. En estas zonas periféricas, los restos de suciedad acumulada generan un entorno impracticable donde los peatones «se quedan literalmente pegados» al transitar por ellas. VOX ha evidenciado una falta total de baldeo e higiene programada por parte de la empresa concesionaria. En el centro sí; en el resto de barrios, no. Hay multitud de aceras en las que este baldeo no se ha realizado en demasiado tiempo.
VOX reclama controlar el contrato de limpieza
Esta denuncia pública no busca alarmar a la población, sino destapar una realidad diaria que el alcalde, y su equipo se empeñan en negar sistemáticamente de cara a la opinión pública. Resulta inadmisible que nos encontremos ante el contrato de limpieza más caro de la historia de Ávila y que los abulenses estén pagando unas cuotas nunca antes vistas para recibir el peor servicio que se recuerda en el municipio. Los ciudadanos se sienten profundamente engañados: Aseguraron que una mayor recaudación fiscal garantizaría una limpieza impecable, pero la realidad demuestra que han atracado los bolsillos de los vecinos para mantener los barrios sumidos en la falta de limpieza.
«Es una tomadura de pelo que el alcalde se pasee sonriente enseñando una Escoba de Platino obtenida el 10 de junio mientras los barrios de Ávila se caen a pedazos por la suciedad. No se puede gobernar solo para el centro y para los turistas. Los vecinos de los barrios pagan impuestos de primera para recibir servicios de tercera, teniendo que esquivar aceras pegajosas y focos de insalubridad junto a los contenedores.
“Exigimos que se fiscalice de inmediato el cumplimiento del pliego y que cada euro recaudado se traduzca en calles limpias para todos, no en propaganda política», ha aseverado Raquel Canales, portavoz de VOX en la Comisión de Urbanismo.
Para el Grupo Municipal, la gestión del servicio de limpieza de Ávila se ha convertido en el reflejo de un gobierno centrado únicamente en la estética y los méritos de fachada, mientras vacía las economías familiares de los vecinos sin ofrecer las contraprestaciones básicas que merece la ciudad. «Ávila no necesita premios de escaparate pagados a precio de oro; los abulenses exigen los barrios limpios por los que ya están pagando».





