VOX exige al Ayuntamiento medidas concretas frente a la inseguridad en San Lázaro y Otero y un mayor control sobre la gestión del albergue

Sonsoles Peralta, Portavoz de VOX Oviedo: "Reclamamos que la entidad gestora del albergue presente una memoria anual específica de su actividad. Así como, que se establezcan mecanismos efectivos de seguimiento, ya que los problemas de convivencia no se solucionan únicamente con estudios y reuniones"
El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Oviedo, tras una reunión celebrada ayer tarde con los vecinos de estos barrios, reclama al equipo de gobierno que concrete las actuaciones previstas en el plan de choque para los barrios de San Lázaro y Otero; y establezca mecanismos efectivos de seguimiento y evaluación, tanto de las medidas de seguridad como del funcionamiento de los recursos asistenciales de la zona.
La portavoz municipal de VOX, Sonsoles Peralta, señala que el propio documento elaborado por el Ayuntamiento reconoce la existencia de problemas de suciedad, consumo de alcohol y drogas en espacios públicos, conflictos vecinales e insultos y agresiones verbales a vecinos de distintas edades, incluidos menores. «El alcalde conocía esta situación, al menos, desde la reunión celebrada el pasado 12 de mayo. Cinco meses después, queremos saber qué medidas se han puesto realmente en marcha, cuántos agentes se han destinado al barrio y qué resultados se están obteniendo. Los vecinos necesitan soluciones, no una sucesión interminable de reuniones y estudios».
VOX considera acertada la propuesta de reforzar la presencia policial y los servicios de limpieza, pero advierte de que el documento no concreta la dotación del dispositivo policial, sus horarios, el presupuesto de las actuaciones ni los objetivos que permitirán comprobar su eficacia.
Especial atención merece, a juicio de la formación, la relación con la entidad responsable de la gestión del albergue. El plan contempla celebrar una reunión con sus responsables para conocer la situación y establecer mecanismos de coordinación, pero no incorpora un diagnóstico previo elaborado por quienes gestionan diariamente este recurso.
«Nos sorprende que, a estas alturas, el Ayuntamiento plantee reunirse con los responsables del albergue para recabar información que debería formar parte del seguimiento ordinario del servicio. Si existe esa información, debería incorporarse al plan; y si no existe, hay que empezar a exigirla», sostiene Peralta.
En este sentido, VOX propone establecer la obligación de presentar una memoria anual específica del albergue, independiente de la memoria general de actividades de la entidad gestora, en el marco del correspondiente instrumento de financiación municipal. Esta memoria debería recoger los datos de ocupación, número de personas atendidas, servicios prestados, incidencias registradas, protocolos de actuación, coordinación con los servicios municipales, recursos económicos empleados y resultados de la intervención social, respetando en todo momento la protección de los datos personales de los usuarios.
«Cuando una entidad recibe dinero público para prestar un servicio, el Ayuntamiento debe disponer de información suficiente para conocer cómo funciona, qué dificultades encuentra y qué resultados obtiene. No basta con una memoria general de toda la organización. Queremos información específica del albergue, porque estamos hablando de un recurso concreto, financiado con fondos públicos y que forma parte de la realidad de este barrio», explica Peralta.
La formación también cuestiona que el plan proponga retrasar el estudio comunitario hasta después del despliegue policial para evitar que la percepción inicial de inseguridad condicione las respuestas vecinales. «Precisamente lo que necesitamos es conocer la situación de partida para poder comprobar después si las medidas funcionan. No podemos evaluar una mejora si antes no hemos medido correctamente el problema», añade Sonsoles.
Por último, VOX reclama un calendario de ejecución, responsables definidos e indicadores objetivos que permitan conocer la evolución de las incidencias, la eficacia de la vigilancia policial y las mejoras en la convivencia.