José María Sánchez lo ha vuelto a hacer. El Pleno del Congreso de los Diputados debatía una Proposición de Ley del PNV relativa a la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional y el diputado de VOX por Alicante ha hecho gala de su erudición y ha impartido una lección de Derecho Constitucional.
Sánchez ha comenzado su intervención haciendo mención a diferentes clásicos del constitucionalismo: Madison, Hamilton, Kelsen. Citando a Hamilton, Sánchez ha afirmado: «Ningún acto legislativo contrario a la Constitución es válido. Negar esto equivaldría afirmar que el mandatario es superior al mandante. No es admisible suponer que la Constitución haya podido tener la intención de facultar a los representantes del pueblo para sustituir su voluntad o la de sus electores».
El diputado por Alicante ha recorrido los puntos de la Proposición de Ley del PNV y ha mostrado las incongruencias y falencias de la misma: «La exposición de motivos hace consideraciones solo relativas al recurso previo de inconstitucionalidad, cuando todas las perplejidades que manifiesta podrían hacerse del recurso de inconstitucionalidad a posteriori, también llamado ‘represivo'».
Sánchez ha continuado: «Todo lo que se dice en la Proposición de Ley es una mentira. Aparece agazapado en la exposición de motivos el artículo 147.3 de la Constitución. Este es el problema. Este artículo es uno más de los elementos del despropósito que constituye el título VIII. El que permite que la reforma de los Estatutos se haga con arreglo a un procedimiento establecido en estos y una aprobación por Ley Orgánica. Y de ahí vamos al artículo 46 del Estatuto Vasco. Ustedes pretenden decir que no es posible hablar de recurso previo de inconstitucionalidad a partir de una dualidad de legitimidades que es falsa«.
Y ha finalizado: «Cabe esperar que el PSOE, acaudillado por el amoral Sánchez, y con su abigarrado mariachi de separatistas, apoyen esta petición, que es una petición que va en la línea del artículo 147.3 y que, en los términos que ustedes la plantean, puede ser contraria a la unidad nacional. Esta voluntad de transgresión de la unidad nacional trasciende la propia Constitución«


