El portavoz de VOX en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, ha rechaza la Proposición de Ley de Podemos relativa a la defensa de los valores democráticos, por alentar la violencia contra su formación. «Aquí solo hay un partido sistemáticamente atacado: VOX. Y uno que alienta los ataques: Podemos».
Espinosa ha acusado al partido de Pablo Iglesias de representar «la mayor amenaza a la democracia y a la pacífica convivencia de los españoles”, y ha añadido que «el veneno de la violencia lo llevan dentro. La presencia de Vox simplemente ha servido para que a ustedes les salga a flor de piel, y que supure por la herida del odio que a ustedes les define y les atormenta».
«VOX no sólo condena la violencia. VOX nació para combatirla cuando otros muchos callaban», ha explicado.
A continuación ha señalado que VOX «nació para hacer frente al miedo. Para abrir espacios de libertad donde miles de españoles se sentían abandonados por un silencio cómplice. Para ser dique de contención ante una amenaza: la que ustedes representan. Porque ustedes han traído la degradación a la vida política española. Ustedes y su antecesor ZP sólo han traído odio, rencor, división y enfrentamiento entre los españoles. Y sus únicas propuestas, como buenos comunistas, consisten en empeorar la vida de todos para mejorar sólo las suyas».
El portavoz de VOX ha dirigido toda su intervención a Podemos. «Señorías comunistas, en VOX somos mejores que ustedes. No es una forma de hablar. Es verdad que defendemos la verdad, la bondad y la belleza, que siempre prevalecerán sobre su mentira, maldad y fealdad. Siempre. Pero no me refiero a eso. Ni siquiera a que este sea el Grupo Parlamentario más cualificado de esta cámara, y el suyo sea de los más ignorantes y carentes de trayectoria profesional alguna. Cuando digo que somos mejores que ustedes, me remito a la esencia de lo que representamos. VOX lo fundó, entre otros, José Antonio Ortega Lara. La bondad personificada. Y eso marca».
Podemos, por el contrario, -ha afirmado- fue impulsada por quienes colaboraron con una dictadura acusada de crímenes contra la humanidad, que durante años financió sus actividades en España. «Su partido fue financiado y promocionado por un régimen de ayatolás fundamentalista islámico y anti occidental. Ustedes se paseaban por las herriko-tabernas para, entre risas, arremeter contra lo que llamaban ‘el papelito aquel de 1978’ y hoy presumen de haber llevado a los herederos de ETA a la dirección del Estado. Dictadores, islamistas radicales y terroristas. El mal».
Iván Espinosa ha puesto de ejemplo el último episodio violento sufrido por VOX. «Hace unos días, celebramos un acto electoral en Vallecas. Hubo pedradas, botellazos, palos, insultos, agresiones. 35 heridos. 21 policías lesionados. Y la sensación de que algo más podría haber pasado en Vallecas. Unos lo ejecutaron. Otros -muy específicamente el ministro Marlaska- lo permitieron, al dejar que una caterva de violentos se situara a apenas unos metros de los asistentes pacíficos. Y ustedes -los mismos que traen hoy una cínica PNL- lo alentaron y lo justificaron: desde la alerta llamando a la violencia contra VOX de Pablo Iglesias tras nuestro éxito en las elecciones andaluzas hemos contabilizado más de 200 actos de violencia, amenazas de muerte, ataques a nuestras sedes, pedradas, ladrillazos o botellazos y agresiones directas a nuestros voluntarios, en toda España. En todas las campañas».
Lejos de adoptar un perfil bajo, el portavoz de VOX ha anunciado a Podemos que no van a esconder la cabeza. «Pierdan toda esperanza: porque el niño gallego de 11 años al que su profesor le arrebató un boli de Vox no cedió. A Amaia Martínez no le afectó su cordón sanitario. Alberto Tarradas no soltó la bandera, ni bajó la mirada, ante la amenaza de agresión de Valtonyc. A Jorge Buxadé no le tembló el pulso en el escrache que le hicieron en Barcelona. Macarena Olona no pestañeó cuando le miraba a los ojos a los etarras en los juzgados. Rocío Monasterio no se asustó en Vallecas. Rocío de Meer no lloró en Sestao. Ignacio Garriga y Javier Ortega Smith no se marcharon de Vic hasta que acabaron su acto. Santiago Abascal Escuza nunca cerró su comercio. Nuestros diputados víctimas de ETA, Teresa López, Antonio Salvá o José Alcaraz, no permitieron que el odio destruyera sus vidas. El General Asarta no cedió la posición en la batalla de Nayaf. Santiago Abascal Conde recogió su acta de concejal en Llodio pese a la turba que pretendía lincharle y acabó la carrera aunque tuviera que ir escolatado a la universidad y se fumó un puro en la cara del odio. Y Ortega Lara sobrevivió a Bolinaga».
Por último, el portavoz de VOX ha dejado este mensaje a Podemos: «Ustedes no nos van a asustar en el Congreso de los Diputados ¡Nunca! Porque esto es España y para defenderla de ustedes, solo queda VOX».


