El portavoz del grupo parlamentario de VOX en el Parlament de Catalunya, Joan Garriga, ha dejado claro este martes que el partido empleará “todos los medios que tiene a su alcance” para que no se concedan los indultos a los golpistas separatistas. De hecho, ha anunciado que la formación presentará un recurso ante la sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Supremo cuando se produzca la concesión de los indultos y se querellará contra el Gobierno ante la sala penal del Alto Tribunal por desviación de poder.
De forma paralela, Garriga ha destacado que el grupo parlamentario ha presentado una propuesta de resolución en el Parlament al respecto y elaborará un declaración institucional con la finalidad de “instar al Gobierno a no conceder estos indultos injustos y que el esto de grupos políticos dejen clara su postura”. Además también se presentará una interpelación ante la cámara catalana con el mismo objetivo.
En relación a las movilizaciones que se puedan llegar a realizar en señal de protesta, el portavoz de VOX ha asegurado que debe ser “la sociedad civil” quien se encargue de “liderar” este tipo de iniciativas y que VOX se adherirá a cualquier concentración que se pueda organizar contra los indultos.
Reducción drástica de Consejerías
Por otro lado, ha reclamado que se reduzca el número de consejerías de 14 a 8. “Cataluña es la región española que más tiene en toda la Nación y muchos políticos viven de los catalanes”, ha afirmado. A continuación ha dejado claro que ante los privilegios y prebendas de los políticos, “defendemos el bienestar de la gente” y que “la austeridad en tiempo de crisis es fundamental”, por tanto, habría que “reducir el gobierno y no ampliarlo”.
En cuanto a la declaración institucional del Parlament elaborada a raíz de las agresiones producidas este fin de semana, Garriga ha reiterado que “VOX condena todo tipo de violencia” y que se ha rechazado el escrito porque “mientras no se retire el cordón antidemocrático contra nuestra formación política, no vamos a ser títeres de quienes promueven la violencia directa contra nosotros” y, por otra parte, “no nos gustan los coladeros ideológicos”, en relación a la agenda 2030 y las medidas de adoctrinamiento incluidas en la declaración.





