La secretaria general del Grupo Parlamentario VOX, Macarena Olona, ha recordado este jueves en el Congreso que en octubre de 2020 su partido rechazó la creación de la conocida como Comisión Kitchen. ¿Los motivos? Al tratarse de una investigación judicial en curso, la comisión iba a ser inoperante y los citados como comparecientes, muchos ellos investigados, se acogerían a su derecho a no declarar.
El tiempo ha dado la razón a VOX. Con comparecencias casi todas estériles -con alguna excepción, como las revelaciones del excomisario Villarejo a preguntas de Olona, en las que reconoció haber mantenido conversaciones con el expresidente Mariano Rajoy- la comisión, se certificaba, había sido puesta en marcha por el Gobierno y sus socios – «los enemigos de España»- para «vomitar su bilis» en contra de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Ahora, cuando se vota la prórroga de los trabajos de la Comisión, Olona explica el papel de VOX: «Les dijimos que lo que no íbamos a permitir es una voladura controlada, señores del PSOE. Les dijimos que, si nos arrastraban a esta indigna comisión, tendríamos un papel activo, con todo el rigor. Y conseguimos que, a pesar de las reticencias de todos los grupos -PSOE, PP y Podemos- compareciera el excomisario Villarejo. Hoy vamos a aprobar esta prórroga. Porque no vamos a permitir una voladura controlada y porque ustedes, el PSOE, se están guardando muy mucho de mencionar dos personas que son esenciales en esta comisión: Félix Sanz Roldán y Soraya Sáenz de Santamaría. Esperemos que apoyen la petición de comparecencia que hemos registrado». «Porque resulta -ha continuado Olona- que su gobierno autorizó el año pasado que el exdirector del CNI pasase a ser contratado como asesor personal del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán», imputado esta semana por el juez García Castellón. «Ustedes nos han metido y será VOX quien llegue hasta el final».


