“En Occidente hemos asistido a una rebaja drástica en la influencia de las costumbres religiosas en la sociedad, y en particular en España”, afirma el presidente de VOX Melilla, José Miguel Tasende, tras las declaraciones del dirigente de Coalición por Melilla en rueda de prensa, asegurando que en 2022 la Ciudad Autónoma declarará día festivo oficial el final del mes sagrado de Ramadán.
Dicha rebaja de influencia es un proceso natural dentro del estilo aconfesional de los estados modernos. Al mismo tiempo, con sentido de eficacia y productividad se procura que las vacaciones tengan una duración razonable, compatible con el desarrollo económico. “Se ha desarrollado la posibilidad de que sean personalmente los trabajadores los que decidan en cada caso particular qué días prefieren disfrutar”, asegura la formación política. Así se establecen los días de vacaciones y los de permiso de libre disposición.
Muchas de estas fiestas son inicialmente religiosas que acaban en festividades civiles, “por su oportunidad como descanso sobre todo en la educación”, así la “Semana Santa en muchos países ha perdido su sentido religioso, pero se sigue celebrando como Semana Blanca”, recalca VOX Melilla.
En este contexto, “resulta del todo improcedente introducir festividades religiosas nuevas que vengan a suplantar a las anteriores ya derogadas”, asegura la formación liderada por Tasende. “El que quiera celebrar un día o días fuera del calendario oficial, puede pedirlos con cargo a sus vacaciones o días de libre disposición”, sentencia.
Por tanto, para VOX Melilla si se permite el cambio de las fiestas religiosas históricamente celebradas en España, y que ya no se celebran, por otras nuevas no asentadas en nuestra tradición, “lo que estamos haciendo es desdibujar todavía más la identidad de nuestro país”.





