Hoy, 28 de octubre, el Palacio de Congresos de Torremolinos acoge, después de verla nacer, la celebración de los cuarenta años de historia de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
Desgranando brevemente lo que aporta la FEMP a Torremolinos, o a cualquier otro municipio, nos encontramos, que prácticamente todas sus funciones las presta otro organismo al que deben obligatoriamente pertenecer todos los ayuntamientos: la Diputación Provincial.
Tampoco debemos olvidar que en Andalucía, cuando un ayuntamiento decide integrarse en la FEMP, automáticamente es incluido en la FAMP (Federación Andaluza de Municipios y Provincias).
Analizando los presupuestos de las dos federaciones de municipios, nos encontramos con la particularidad que la FEMP, con un presupuesto en 2020 de 17.253.689 euros, dedica un 10% a servicios y el 90% restante a mantener la estructura (sueldos, viajes, dietas, etc). Y la FAMP, con un presupuesto de 2020 de 2.845.985,42 euros, un 4,5% del total se invierte en jornadas y otras actividades; un 28,92%, en programas específicos y un 2,34%, en publicaciones. El resto se invierte en costear la estructura (40,36% en sueldos; 0,14% en gasto de viajes; 0,36% en gastos de dirección, etc.)
Resumiendo, en gastos de estructura (sueldos, viajecitos, gastos de dirección, dietas, etc.) de ambas federaciones tenemos la friolera de 16.691.189 euros anuales.
¿Quién paga la fiesta?
Los de siempre, porque que la corporación de un ayuntamiento decida pertenecer a la FEMP implica que ese consistorio debe pagar la cuota. Y, como todos sabemos, no es el ayuntamiento el que paga, sinos los vecinos de Torremolinos.
Pero la broma no acaba aquí. La politización de estas federaciones llega hasta tal punto que los miembros de su Junta de Gobierno pueden constituirse en Grupos Políticos (Art. 35 FEMP) y tener asignada, incluso, una dotación económica, con su componente fijo para todos los grupos y un variable dependiendo del número de componentes (Art. 36 FEMP).
Por estos motivos, VOX no apoya la permanencia de los ayuntamientos en la FEMP, los ciudadanos se ven obligados a pagar por duplicado, y en algunos sitios por triplicado, los servicios que recibe. Además, podemos decir que su función principal es la de colocar a los amiguetes políticos de los dos grandes partidos.
En definitiva, otros chiringuitos del PSOE Y PP, porque no tenían bastante con diputaciones o mancomunidades.
Ahora hay un partido que mira por el dinero público. Un dinero que sí tiene dueño. Por eso, VOX lo ha dicho bien claro: en los municipios donde gobierne, abandonaran estas federaciones, estos chiringuitos.
Y que luego nos hablen de voto útil los del PP.





