La limpieza, mejor dicho, la carencia de ella, es una de las quejas más generalizadas de nuestros vecinos y desgraciadamente hay que darles la razón.
Habrá que exigir que se haga urgentemente algo para mejorar la salubridad de nuestras calles, que ya de por sí son lo suficientemente incómodas con la anarquía total que se permite a ciclistas y patinetes eléctricos.
La seguridad sigue siendo otra carencia, faltan efectivos en la Policía Local y supervivimos gracias a la colaboración de la Policía Nacional.
Ferrer hace referencia a la participación ciudadana. “Pero la de verdad, no la de boquilla”.
Las asociaciones vecinales deben ser escuchadas y ser quienes participen de manera activa en la vida de la ciudad. No se pueden defender los intereses de los vecinos sin escucharlos.
Los presupuestos participativos son la herramienta de la que disponemos, pero no servirá de nada si los utilizamos solo para hacer la foto y quedar bien con quienes nos han elegido.
Luciano Ferrer ha comentado, en su repaso a la actualidad municipal, las quejas recibidas por la falta de luz en nuestras calles. “Es cierto hay muy poca luz en nuestras calles, pero los ciudadanos deben saber que esta es una de las ‘grandes’ cosas que Europa hace por nosotros. La obsesión por el control de la energía hace que Castellón esté al límite de intensidad de luz que permite la Unión Europea”
“Al parecer, para solucionar estas cosas tan básicas, solo queda VOX”, concluye Ferrer





