¿Qué quieren hacer con nuestros hijos? ¿Por qué nuestro Ayuntamiento se suma al despropósito apoyando iniciativas descerebradas?
Gastamos dinero público en guías aleccionadoras negando a los padres el derecho constitucional a educar a sus hijos.
La inseguridad social y jurídica en la que vivimos no solo se circunscribe, desgraciadamente, a la educación.
La construcción ha sido uno de los pulmones económicos tradicionales, también de Castellón, y la inseguridad jurídica que nos rodea impide un desarrollo adecuado del sector y el empleo que es capaz de crear. EL PGOU va “pegando bandazos” por los metros cuadrados de suelo industrial, por los reiterados informes negativos de la Consellería de Educación y por la falta de resolución final sobre el Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral, lo que conocemos como PATIVEL.
El ciudadano necesita respuestas a sus problemas, y los empresarios la certeza de que sus inversiones contarán con la seguridad jurídica necesaria. Ni unos ni otros viven de la ideología sino de los hechos.
El comercio no solo se encuentra ante la restricción del tráfico en el centro. Se enfrenta a la inseguridad generada por el Ayuntamiento al no dar respuestas puntuales y claras a sus demandas.
Si a esto añadimos la deficiente iluminación a la que la que la UE nos obliga, por el kafkiano objetivo de rebajar la “contaminación lumínica”, y la falta de limpieza de las calles, nuestras zonas más comerciales se hacen poco atractivas.
No nos cansaremos de repetirlo. Hay otra forma de gobernar, hay otra forma de hacer política…Solo Queda VOX





