El Eurodiputado de VOX Hermann Tertsch ha denunciado ante la Comisión Europea el enésimo intento de los lobbies verdes para manipular y alterar el debate público, y condicionar futuras propuestas legislativas de la Comisión Europea.
Desde 2017, las consultas públicas son parte esencial del procedimiento legislativo en la UE, pero desgraciadamente, se han convertido en una pérdida de tiempo y dinero ante el uso torticero que las ONGs verdes (receptoras de fondos de la UE para desempeñar su trabajo de lobby a través del programa LIFE) hacen de campañas informáticas, orquestadas principalmente desde Alemania o Francia.
Recientemente, la Comisión Europea ha cerrado la consulta pública sobre nuevas técnicas genómicas con el sorprendente resultado de 70.894 contribuciones, de las cuales 69.400 son idénticas, fruto de una campaña de los verdes y lobbies afines, como Slow Food o IFOAM, para influenciar de manera poco ética a la Comisión Europea y su futura legislación.
VOX alerta de que estas campañas se están generalizando, con el único fin de dar una visión distorsionada de las preocupaciones de los ciudadanos europeos, que facilite una legislación basada en ideología.
Tertsch exige a la Comisión Europea, como ha hecho en repetidas ocasiones el Tribunal de Cuentas de la UE, que asegure el buen funcionamiento y transparencia de las consultas públicas, y que impida de manera efectiva que las ONGs verdes socaven y perviertan el debate en cuestiones fundamentales, aportando una visión de la posición de los ciudadanos ficticia y muy alejada de la realidad.




