Sara Á. Rouco: “Mientras el Principado no implante medidas destinadas a la familia y a la natalidad, no empezará a revertirse la situación de Asturias”

“El Gobierno asturiano ha estado promoviendo un estilo de vida contrario al fomento de la natalidad. Un modelo antifamiliar, individualista y hedonista, un clima social donde configurar parejas estables se hace cada vez más difícil”
La diputada de VOX en la Junta General del Principado, Sara Álvarez Rouco, ha mostrado una vez más la preocupación de VOX por la baja natalidad de Asturias y ha puesto sobre la mesa la “receta” de VOX que pasa por “apostar por la maternidad y la conciliación laboral y familiar para favorecerla. Apostar por la familia, por la vida”. “Les aseguramos que mientras no implanten medidas destinadas a la familia y a la natalidad no empezará a revertirse la situación”, señala la diputada que, por contra, ha lamentado que “sí invierten en feminismo, 20.000 millones, que es lo mismo que invertir en antinatalismo, es decir, están haciendo exactamente lo contrario de lo que hay que hacer”.
En su intervención, Álvarez Rouco, -que ha recordado las palabras del vicepresidente, Juan Cofiño que dijo que ‘bajar del millón no es el fin de los tiempos’-, aprovechó hoy su intervención para preguntar a Cofiño “si su triste claudicación se basa en que tiene un plan para fomentar la natalidad que desconocemos, o si tienen previstas medidas directas y efectivas para que las parejas se decidan a tener hijos”. En este sentido, ha recordado que “hasta ahora las pocas medidas puestas en marcha no han funcionado”. Es más -continúa, “son insuficientes, y el hecho de que cada día muchas mujeres pierdan su empleo en Asturias, no anima a ninguna a ser madre”.
De hecho, ha remarcado que “el invierno demográfico que sufre Asturias tiene y tendrá consecuencias, tanto numéricas, porque el próximo año bajaremos del millón de habitantes, como también económicas, sociales, territoriales y políticas”. Con una población envejecida y pensionista, la diputada prevé que “en pocos años seremos una comunidad absolutamente dependiente de las demás. Una comunidad menos emprendedora, con un gasto disparado en sanidad y pensiones, y que posiblemente tendrá como efecto un nada deseado ahorro en educación”.
Asimismo, Álvarez Rouco ha incidido en que “el Principado ha estado promoviendo un estilo de vida contrario al fomento de la natalidad. Un modelo antifamiliar, individualista y hedonista.  Un clima social donde configurar parejas estables se hace cada vez más difícil”, y ha señalado que, desde su posición, el gobierno tendrá que lograr un clima cultural y familiar en el que las mujeres y los hombres tomen libremente la decisión de tener hijos, sabiendo que si deciden tenerlos van a disponer de apoyos institucionales que les simplifiquen la vida”.
Por último, ha denunciado que “con su ideología de moda han creado una nueva religión: el feminismo radical. Un fenómeno ideológico con un fuerte impacto antinatalista que ha avanzado hasta ver la maternidad y la familia, no como pilares esenciales de la sociedad, sino como fuentes de opresión de la mujer”, concluye Álvarez Rouco.