El Gobierno de Sánchez e Iglesias se consolida como uno de los que peor han gestionado la pandemia.
El aumento de los brotes se ha visto especialmente acelerado en las últimas semanas, en las que hemos comprobado cómo en provincias como Lérida, Tarragona o Zaragoza existe una transmisión comunitaria.
A esta transmisión comunitaria hay que sumar una situación crítica ya de por sí, pues desde que terminó la desescalada hasta el jueves de la pasada semana se han contabilizado hasta 369 brotes, de los cuales 281 continúan activos a día de hoy.
Nos adentramos en una de las semanas clave que determinarán el curso de lo que el Gobierno ha denominado “nueva normalidad” y que no es sino la incertidumbre de un ejecutivo que improvisa a cada paso.
La prueba empírica de esta gestión la encontramos en el número de diagnosticados por cada 100.000 habitantes, pues España se sitúa a la cabeza con respecto a la incidencia que el virus ha tenido en nuestros vecinos de Europa.
De esta forma, España presenta 37.9 por cada cien mil habitantes, mientras que países como Reino Unido cuentan con 14.1, Francia con un 12.9 o Alemania, con un 6.8.
Barajando estas cifras y suponiendo que se están haciendo todos los test que se debieran en España, nos encontraríamos con la dramática cifra que señala que España ha duplicado prácticamente el número de diagnosticados en el transcurso de una semana, pues el pasado viernes 17 la relación era de 19.6.
El portavoz de VOX en la Comisión de Sanidad, Juan Luis Steegmann, advirtió de la peligrosidad de un posible rebrote de seguir Sánchez en el Gobierno: “Si hay rebrote y siguen ustedes en el poder España está perdida”.
«El pecado original de este Gobierno, mal aconsejado por [Fernando] Simón, ha sido minusvalorar el virus de Wuhan», denunció Steegmann, que lamentó que el Ejecutivo «aplicara a España estrategias propias de Burundi» para mantener el 8 de marzo. ¿El resultado? «50.000 muertos a cuyas familias mando mi más sentido pésame». «Ustedes no han salvado la vida a nadie. Las vidas las han salvado los médicos, enfermeros, celadores…», sentenció hace más de un mes, tras el fin de la desescalada.




