VOX exige la suspensión del Tratado de Amistad con Marruecos: «España debe responder como un Estado soberano”

El manifiesto, aprobado por el Comité Ejecutivo Nacional y el Comité de Acción Política junto a vicepresidentes, consejeros y portavoces nacionales y regionales, exige a Marruecos una declaración "pública, expresa e inequívoca" de respeto a la soberanía española sobre Ceuta, Melilla y las plazas españolas en el norte de África.

VOX ha aprobado por unanimidad una declaración política en defensa de la soberanía y la integridad territorial de España y para la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con Marruecos. El manifiesto se ha leído y aprobado durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional, y que ha contado con la participación de los vicepresidentes y consejeros de VOX en los gobiernos autonómicos; los portavoces nacionales y regionales y los miembros del Comité de Acción Política.

La formación de Abascal reafirma que «Ceuta y Melilla son parte integrante e inseparable de España» y sostiene que «la soberanía española sobre estos territorios no está sometida a negociación, discusión o transacción alguna». VOX rechaza además «cualquier pretensión del Reino de Marruecos sobre Ceuta, Melilla o cualquiera de las plazas y lugares de soberanía española en el norte de África» y declara que su soberanía «no es susceptible de negociación bilateral ni puede constituir objeto de ningún proceso de diálogo sobre su eventual transferencia a Marruecos”.

Por tanto, VOX condena formalmente las recientes declaraciones del Gobierno marroquí que cuestionan la soberanía y la integridad territorial de España: “España no puede aceptar como normal que un Estado que se presenta como amigo, vecino y socio estratégico reivindique simultáneamente partes integrantes del territorio sujeto a soberanía española”.

Asimismo, VOX reclama convocar al embajador del Reino de Marruecos en España, llamar a consultas al embajador español en Rabat y, «en el caso de persistir la situación de invasión y de ataque a la soberanía nacional», retirar al embajador de España y expulsar al embajador marroquí. La declaración insta también al Gobierno de Pedro Sánchez a suspender este Tratado hasta que Rabat reconozca de forma expresa la soberanía e integridad territorial española y coopere de forma efectiva en la readmisión de nacionales marroquíes cuyo retorno, devolución o expulsión haya sido acordado por las autoridades españolas.

Los de Abascal exigen, además, que Marruecos acepte «sin excepción ni excusa formal ni material, todos los retornos, devoluciones y expulsiones del territorio español, de cualquier persona de nacionalidad marroquí, mayor o menor de edad», y reclaman revisar el conjunto de las relaciones bilaterales para que cualquier cooperación económica, comercial, migratoria, policial, militar o diplomática se rija por los principios de reciprocidad, respeto de la soberanía española y defensa de la integridad territorial.

La declaración concluye con una defensa expresa de la integridad territorial española: «La soberanía nacional no se negocia. Ceuta y Melilla son España. Chafarinas, Vélez de la Gomera y Alhucemas son España. La integridad territorial de España se respeta y se defiende».