VOX advirtió de las consecuencias de la gestión del Gobierno con respecto a la llegada de inmigrantes a nuestro país.
Las últimas semanas están siendo agotadoras para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuyo trabajo no cesa debido a los masivos desembarcos que se están produciendo en nuestras costas y quienes denuncian la falta de recursos, tanto materiales como humanos, para hacer frente a esta avalancha.
Tal y como hemos podido conocer gracias a la información publicada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ACNUR), del 13 al 19 de septiembre ha producido la llegada de 2.300 inmigrantes ilegales. Este dato supone una media de 330 entradas diarias y, por tanto, un récord en lo que se refiere a desembarcos de ilegales a nuestro país. Si realizamos la comparativa con el mismo periodo del año anterior, el incremento se situaría por encima del 85%.
Por comunidades autónomas, Canarias es la región que se ha visto mas afectada con la llegada de 11.800 y un incremento del 115% con respecto a 2020. Andalucía se encuentra en segundo lugar con 8.000 en lo que llevamos de año.
VOX lleva tiempo advirtiendo de la pésima gestión del gobierno de Sánchez. Nuestra formación exigió hace meses al Ejecutivo un protocolo para la recepción de pateras con el objetivo de identificar los casos positivos y evitar que surjan brotes que puedan no ser controlados.
La inmigración ilegal está azotando cada día y con mayor notoriedad nuestras costas. Muchas comunidades como Canarias, Baleares, Ceuta o Melilla están siendo víctimas de las consecuencias de las políticas buenistas de un Gobierno que, con su efecto llamada, favorece la libre actividad de las mafias que se lucran con el tráfico de personas.
Nuestra formación exige en sus 100 medidas para la España Viva la expulsión de todos los inmigrantes ilegales, pero también la expulsión de aquellos que, siendo legales, hayan cometido delitos graves en nuestro territorio.
Hace algunos meses, el líder de VOX, Santiago Abascal, quiso visitar Canarias para percibir las consecuencias de la negligente gestión migratoria de Sánchez. También escuchó los testimonios de los vecinos de las islas, víctimas de la gran oleada alentada por el efecto llamada del Gobierno.




