Remarcó la importancia de la medicalización, las inspecciones y la profesionalización de los empleados de los centros.
Francisco Fernández destacó la importancia de estas tres cuestiones que habrían sido claves a la hora de detener la expansión en uno de los sectores más golpeados y que más víctimas se ha cobrado en la pandemia.
Esta serie de propuestas quedaron recogidas en el informe anual del Defensor, que, aunque referido al ejercicio de 2019, fue presentado el 13 de mayo. De esta forma, se apuntaba la necesidad de «otro modelo de residencias de mayores, más propiamente socio-sanitario, que contara con una atención médica y de enfermería más amplia y extensa, o en el que, al menos, y dado el perfil muy dependiente de los residentes, se aumentaran las exigencias a los centros de contar con más medios sanitarios».
«Sería útil estudiar su viabilidad», apuntaba en referencia a la implantación de este sistema en los centros de mayores. Pero no fueron las únicas recomendaciones que se hicieron. Además, se instaba a crear «unos servicios de inspección suficientemente dotados de personal formado, para que puedan llevar a cabo su función de vigilancia de forma eficaz, para que los centros mantengan los requisitos normativos exigidos para su correcto funcionamiento y unos niveles adecuados de calidad en la prestación del servicio de atención residencial de mayores».
El grupo de VOX en la Asamblea ha registrado casi cien iniciativas relacionadas con la atención de los ancianos en centros madrileños.
Se trata de 91 iniciativas presentadas, divididas en quince solicitudes de comparecencia, veintiséis preguntas parlamentarias, veintiún preguntas de respuesta oral en Pleno o veinticinco peticiones de información.
El papel de Iglesias en la gestión de las residencias
La presidenta del Círculo Empresarial de Atención a Personas, Cinta Pascual, intervino el pasado viernes en el Congreso de los Diputados, donde fue especialmente crítica con una gestión sobre la que afirmó que «evidentemente, algo ha fallado».
‘Cada día nos pedían información a veces de dos o tres sitios diferentes, ¿y no hay datos fiables en España? ¿Dónde están esos datos?’, apuntó con indignación.
‘Después de vivir tres meses el infierno que he vivido personalmente no entiendo los discursos demagogos’. ‘Hicimos una compra de miles y miles de EPIs. Nuestra compra quedó el 1 de abril en un aeropuerto. Recibo un mensaje: Lo siento, el material se queda confiscado’.




