Garriga denuncia desde Oviedo el permanente despilfarro, el saqueo fiscal y el destrozo del producto Nacional del bipartidismo

El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, se ha desplazado hoy hasta Oviedo, donde ha atendido a los medios de comunicación. Allí, ha denunciado tanto el «permanente despilfarro» como el «saqueo fiscal» y el destrozo del producto nacional y de la industria «por las mamarrachadas ideológicas» tanto del PP como del PSOE. Y frente a ese bipartidismo, «la única alternativa es VOX».

Garriga ha lamentado «la renuncia tácita» que ha hecho el PP, por lo que VOX ha asumido la oposición. Y es que los populares se comportan como una comparsa del PSOE. Así, VOX va a perseverar para denunciar las políticas de unos y otros.

También se ha referido al «Gobierno más corrupto de nuestra historia» y a su Comité Federal, que, ha considerado, se ha producido en un «intento de escenificación teatral» para nombrar a una serie de cargos, de los que alguno no ha llegado ni a materializarse. En este sentido, ha insistido en que «todo el PSOE está corrompido» desde «el primer hasta el último pueblo y en su Dirección».

En definitiva, los españoles «no pueden más» con las políticas de «promoción de la inmigración ilegal masiva». Y están «hartos de la ideología basura woke». Pero también del «intento del PP por blanquear al PSOE» durante años, a través de pactos -CGPJ, Tribunal de Cuentas, RTVE, etc.- así como la gran coalición en Bruselas que destruye al sector primario y la industria. Todo ello, es lo que- ha lamentado Garriga- ha hecho el Partido Popular, en lugar de hacer oposición al lado de VOX.

Frente a todo ello, VOX, bajo el liderazgo de Abascal, va a dar una «patada al tablero político», que «ha sometido a los españoles durante 40 años», y ha condenado a la ausencia de vivienda y la pérdida de identidad de muchos barrios por inmigración masiva y desbordada. Y ha insistido en que «sólo VOX» está dispuesto ha protagonizar deportaciones masivas, y a tomar medidas para recuperar la identidad de los barrios, y a terminar con el efecto llamada.