VOX defiende en el Senado al toro Bravo: «Su crianza crea empleo y mantiene nuestros montes y dehesas, tan teorizadas desde la ignorancia urbanita y tan vulnerables por los ecologistas de salón»

El senador de VOX Fernando Carbonell ha realizado hoy una fuerte defensa de la tauromaquia desde la Comisión de Cultura, donde se ha debatido la moción de los de Abascal para proteger la cría del toro de lidia e impulsar un Plan Nacional e Internacional de Turismo del Toro Bravo. «Lo que estamos dilucidando, a estas alturas de la historia no debería ser materia de debate», ha dicho el portavoz, quien ha añadido que «lo peligroso, lo que habla de un temible, injusto e inoportuno enconamiento social, y por ende de un posicionamiento nada enriquecedor, nada recomendable, nacido en foros cargados de intereses, es que lo sea o que pretendan muchas de sus señorías que lo sea».

Y es que, tal y como defiende la formación, el reconocimiento al toro bravo, su protección, su cuidado, su exhibición, su cultura, «debería ser una obligación de Estado, por su simbolismo y por su realidad, por su condición de elemento reagrupador de tantos y tantos españoles, porque la España rural tan abandonada lo necesita».

Así, ha advertido de que no apoyarlo «es destruirlo, ignorar horas, años y años de esfuerzo e ilusiones» porque «su crianza genera empleo; mantiene limpios y cuidados nuestros montes, nuestras dehesas tan teorizadas desde la ignorancia urbanita y tan vulnerables gracias a esa misma ignorancia emanada de los ecologistas de salón y moqueta».

Si, a pesar de todos los argumentos que ha expuesto Carbonell, a los senadores les queda espacio al debate sobre la protección al toro, será debido al «desarraigo, desconocimiento, intereses espurios, deslealtad, incultura» porque «esas son las ideas que hacen que se debata en lugar de que se le reconozca».

El senador Carbonell ha ido más allá, y ha adelantado a sus señorías que «es posible que desde el desconocimiento lleguen a hablar de crueldad de la tauromaquia». Ello será porque «obviamente no saben ustedes, no quieren saber los mimos que se le dispensa al Toro Bravo, no conocen o no quieren conocer su trazado vital, cinco veces mayor, el trato que reciben en ese tiempo frente al trato que reciben sus congéneres cuyo destino son los mataderos industriales».

Y es que, «ante la evidencia, allí donde les llega el pudor, solo apuestan por la asfixia impositiva, la agresión mediática, la labor de zapa e incluso, papel reservado a los más aguerridos, acuden directamente por la prohibición». Y como muestra, el ministro de Cultura, quien «dispara prohibidísimo desde el BOE y niega honores a la tauromaquia con aires caciquiles, como si España fuese su cortijo», ha concluido.