VOX denuncia que las leyes del «consenso progre» no permiten a los españoles trabajar en el campo

José Antonio Fúster exige que se acaben con los impuestos abusivos, las inspecciones, la burocracia asfixiante y la competencia desleal de terceros países

El portavoz Nacional de VOX, José Antonio Fúster, ha denunciado hoy que los españoles quieren trabajar en el campo, «pero las leyes del consenso progre no se lo permiten». En concreto, se ha referido a los impuestos abusivos, las inspecciones, la burocracia asfixiante, y la competencia desleal de terceros países. «Esto tiene que acabar ya», ha apostillado.

Fúster ha insistido en la dificultad de que los españoles puedan trabajar en el campo. De hecho, la mitad de los jóvenes que se incorpora al campo en España lo hacen sin ayudas de la Política Agraria Común (PAC). De manera que el 67% de los jefes de explotación tiene más de 55 años.

Desde la sede Nacional de VOX, Fúster ha señalado a los culpables: «Populares y socialistas que, tanto aquí, como allí en Bruselas, llevan décadas compartiendo una agenda ideológica contraria a los intereses del campo español y europeo». Frente a ello, la formación que lidera Santiago Abascal lleva «años» denunciando ,»en todas las instituciones nacionales y europeas» la «necesidad» de acabar con el fanatismo climático, que se lleva el 40% del presupuesto de la PAC. Se trata, ha explicado, de «una ideología que promueven élites y burócratas que jamás han pisado el campo», y que, sin embargo, «causan desesperación a nuestro sector primario», que es, ha recordado, el «principal motor económico de la España rural».

En concreto, sólo VOX y Patriotas se oponen a la Agenda 2030, al Pacto Verde Europeo «y a toda la normativa verde criminal que le sigue y que está desangrando a nuestros productores, desesperando a nuestros agricultores y acabando con nuestros ganaderos».

El portavoz de VOX ha abundado en el carácter pernicioso del Pacto Verde Europeo, que «ha condenado a nuestra agricultura familiar a la desesperanza y a la desaparición», y por la que, en apenas diez años, «nuestra Nación ha perdido más de 180.000 explotaciones agrícolas».