El portavoz de VOX en las Cortes de Aragón, Santiago Morón, ha recordado este jueves durante la comparecencia del presidente Jorge Azcón en la sesión plenaria que la concertación del Bachillerato ya iba incluida en el acuerdo de Gobierno firmado por los grupos de VOX y PP el pasado 22 de abril. Ha puntualizado que esta medida ya la venía reclamando VOX “desde hace varios años”, porque “creemos firmemente en el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos y en la igualdad de oportunidades basada en el esfuerzo”.
Ha calificado de “justicia” que “aquellos alumnos que han cursado la Educación Secundaria en un centro educativo concertado, conforme a las convicciones de sus padres, puedan continuar el Bachillerato en el mismo u otro centro concertado sin que la situación económica sea un impedimento para ello”. En consecuencia, ha expuesto que se trata de “una medida que beneficiará a los jóvenes de las clases más humildes”.
Morón ha analizado que “estamos ante un debate que confronta dos modelos educativos”. Por un lado, ha posicionado “el modelo que reconoce el papel fundamental de los padres en la educación de sus hijos”, aludiendo también al artículo 27 de la Constitución Española de la libertad de enseñanza. En contrapartida, ha criticado “al modelo de la izquierda en el que consideran que la educación de los hijos no corresponde a sus padres”. Ha incidido en que “la izquierda defiende un modelo más útil para la ideologización en las aulas, con currículos cargados de sectarismo y agendas políticas como Agenda 2030, memoria histórica, fanatismo climático o la leyenda negra”.
Al mismo tiempo, Morón ha reivindicado “la mejora las condiciones laborales de los profesores y su reconocimiento social, la climatización de los centros, el transporte escolar, la calidad de la comida de los comedores escolares, la existencia de suficientes centros de educación especial o la detección y lucha contra el acoso”. Lo ha resumido en que “en VOX reclamamos una educación de calidad para todos los niños y jóvenes aragoneses”, con “neutralidad en las aulas y respeto a las convicciones de las familias”.





