El secretario y coordinador parlamentario de VOX Melilla, Javier Diego, ha denunciado que, lejos de solucionarse, los problemas detectados en los quirófanos del Hospital Universitario de Melilla continúan reproduciéndose, mientras la dirección del centro mantiene un discurso de normalidad que no se corresponde con la realidad que trasladan diariamente los profesionales sanitarios.
Para VOX resulta extremadamente preocupante que, pese a las reiteradas denuncias de los trabajadores, sigan produciéndose incidencias graves en un área tan sensible como el bloque quirúrgico. Entre ellas figuran fugas de CO₂ comunicadas por los propios profesionales, elevados niveles de humedad, diferencias de temperatura entre quirófanos, condensación en las neveras y problemas persistentes en las condiciones ambientales que deben mantenerse bajo estrictos parámetros para garantizar una actividad quirúrgica segura.
A ello se suma una situación especialmente alarmante: continúan registrándose incidencias en la red de suministro de agua, llegando a salir agua de color marrón por los grifos de los quirófanos, un hecho absolutamente incompatible con las exigencias de higiene, esterilidad y seguridad que requiere cualquier intervención quirúrgica.
Como si estas deficiencias no fueran suficientes, VOX denuncia que la dirección del hospital ha optado por reducir efectivos de enfermería y de Técnicos en Cuidados de Enfermería (TCE), mientras mantiene prácticamente intacta la programación quirúrgica. Esta decisión incrementa de forma evidente la carga asistencial de los profesionales, dificulta la organización del trabajo y puede comprometer tanto la seguridad del paciente como la calidad de la asistencia sanitaria.
“Es incomprensible que se recorte personal precisamente en una de las áreas más críticas del hospital mientras se pretende hacer el mismo número de intervenciones. Los profesionales están soportando una presión cada vez mayor y los pacientes merecen todas las garantías”, ha señalado Javier Diego.
Desde VOX consideran igualmente inadmisible la falta de transparencia que está rodeando toda esta situación. Tanto las organizaciones sindicales como los distintos grupos políticos llevan semanas solicitando los informes técnicos que supuestamente avalan el correcto funcionamiento de las instalaciones, sin que hasta la fecha hayan sido facilitados.
“Mientras la dirección insiste en que todo funciona con normalidad, los trabajadores continúan denunciando las mismas incidencias día tras día. Si realmente existen informes que acreditan que los quirófanos reúnen todas las condiciones de seguridad, no hay absolutamente ninguna razón para ocultarlos. La transparencia es una obligación, no una opción”, ha afirmado Javier Diego.
VOX Melilla exige la publicación inmediata de todos los informes técnicos relativos al funcionamiento de los quirófanos, a la calidad ambiental, al sistema de climatización, al suministro de agua y a cualquier otra incidencia detectada en el bloque quirúrgico. Asimismo, reclama que se adopten de manera urgente todas las medidas correctoras necesarias y que se depuren las responsabilidades que correspondan si se confirma que estas deficiencias eran conocidas y no se actuó con la diligencia exigible.
Para VOX, la sanidad pública no puede gestionarse desde la propaganda ni desde los comunicados tranquilizadores mientras persisten problemas que afectan directamente a la seguridad de pacientes y profesionales. La prioridad debe ser ofrecer una asistencia sanitaria de calidad, con instalaciones que cumplan todos los estándares técnicos, suficientes recursos humanos y una información transparente hacia la ciudadanía.
“Los melillenses no necesitan que se les diga que todo va bien; necesitan la certeza de que los quirófanos son seguros, que los profesionales pueden trabajar con garantías y que la Administración responde con hechos, no con declaraciones. La salud de los ciudadanos merece mucho más que silencio y opacidad”, ha concluido Javier Diego.





