El candidato de VOX al Congreso por Castellón, Alberto Asarta, ha defendido en l’Alcora, cuna histórica de la cerámica castellonense, la necesidad de proteger la industria azulejera frente a las cargas fiscales, los elevados costes energéticos y las exigencias burocráticas que están poniendo en riesgo su competitividad.
Durante su visita al Museo de la Cerámica, Asarta ha reivindicado el papel fundamental de esta industria para la economía provincial y nacional. Y es que el sector cerámico facturó 4.834 millones de euros en 2025 y generó 15.939 empleos directos, unas cifras que reflejan su importancia estratégica y su enorme capacidad exportadora.
“Estamos hablando de miles de familias que viven de esta industria, de empresas que generan riqueza y de un sector que lleva el nombre de Castellón por todo el mundo. No podemos permitir que nuestros fabricantes tengan que competir con una mano atada a la espalda por culpa de los impuestos, los costes energéticos y una burocracia asfixiante”, ha señalado Asarta.
El candidato ha criticado las consecuencias que tienen las políticas del Pacto Verde Europeo,respaldadas por socialistas y populares en las instituciones europeas, sobre la industria española. También ha denunciado la falta de reciprocidad comercial frente a productos procedentes de países que no están sometidos a las mismas exigencias medioambientales, laborales y productivas que las empresas españolas.
“No tiene ningún sentido imponer cada vez más obligaciones a nuestras empresas y después abrir las puertas a productos fabricados en países que no tienen que cumplir esas mismas reglas. Eso no es competencia justa. Es poner en desventaja a quienes producen, invierten y crean empleo en España”, ha afirmado.
MENOS IMPUESTOS, ENERGÍA ASEQUIBLE Y MENOS BUROCRACIA
Frente a esta situación, Asarta ha detallado las propuestas de VOX para recuperar la competitividad de la industria cerámica:
- Menos impuestos, con una rebaja del IVA de la electricidad al 4% para aliviar la factura energética de empresas y familias.
- Energía abundante, estable y asequible, aprovechando todas las fuentes disponibles, incluida la energía nuclear.
- Menos burocracia y trabas administrativas, eliminando regulaciones que dificultan la actividad empresarial y frenan la inversión.
- Reciprocidad comercial, exigiendo a los productos importados las mismas condiciones y estándares que se imponen a los fabricantes españoles.
Asarta ha insistido en que la industria necesita un marco económico y regulatorio que permita producir, invertir y competir, en lugar de acumular nuevas cargas que reducen sus márgenes y dificultan su presencia en los mercados internacionales.
“La cerámica de Castellón no necesita subvenciones para sobrevivir. Lo que necesita es que dejen de ponerle obstáculos para poder competir. Hay que dejar trabajar a nuestras empresas, proteger nuestra industria y defender los miles de empleos que dependen de ella”, ha aseverado.
“Para VOX, defender la cerámica es defender el empleo, la actividad económica y el futuro industrial de Castellón”, concluye.





