VOX CLM CONTESTA A LAS OFENSIVAS PALABRAS DE CONTRERAS: “NINGUNA MONJA ES OBLIGADA A VESTIR EL HÁBITO; MILLONES DE MUJERES SÍ AL VELO ISLÁMICO”

El Grupo parlamentario exige al diputado socialista que rectifique sus palabras y que pida perdón a la comunidad católica por su “lamentable” comparación

El Grupo Parlamentario VOX en las Cortes de Castilla-La Mancha ha calificado de “muy graves, ofensivas e inaceptables” las palabras del diputado regional socialista José Antonio Contreras, quien en sede parlamentaria llegó a equiparar el velo islámico con los hábitos de las monjas, instando a los diputados de VOX a “ir a las puertas de los conventos a protestar”.

Desde VOX consideran que estas comparaciones demuestran una intolerable falta de respeto y han exigido al diputado socialista que  rectifique sus palabras y que pida perdón a la comunidad religiosa por estas graves comparaciones entre la imposición del velo islámico y la vocación libre y personal de una mujer católica a vestir el hábito. 

“No conocemos a ningún padre católico que obligue a su hija de 12 años a hacerse monja. Ni la ley, ni la familia, ni la comunidad católica obligan a llevar hábito. Muy al contrario, el hábito religioso es la consecuencia de una decisión libre, madura y profundamente reflexionada. Se adopta voluntariamente tras un proceso de discernimiento y siempre puede dejarse si la mujer decide abandonar la vida monástica”, han explicado desde VOX.

El Grupo Parlamentario VOX ha subrayado que el velo islámico impuesto es un método de control social, no llevarlo conlleva multas, castigos, violencia familiar o el rechazo social, y además, las mujeres no pueden dejar de llevarlo a lo largo de su vida sin sufrir graves consecuencias.

Por el contrario, el hábito monástico es una elección personal, libre y reversible. Esa es la diferencia esencial: la libertad frente a la imposición”, han destacado los diputados de VOX.

En este sentido, VOX ha señalado que el PSOE ha traspasado todo los límites, ha perdido el sentido común y ha llegado a atacar a la tradición cristiana y la vida religiosa cristiana al comparar una de las mayores opresiones que sufren las mujeres en el mundo islámico, con la libertad de la vocación religiosa cristiana”.