Alcaraz: ‘Las manos de este Gobierno están manchadas de sangre y corrupción’

El diputado de VOX por Jaén, Francisco José Alcaraz, ha denunciado desde la tribuna del Congreso el blanqueamiento político de los herederos de ETA por parte del Gobierno y de los partidos que lo sostienen. En una intervención cargada de emoción, firmeza y memoria, Alcaraz ha recordado que “379 son las víctimas asesinadas por la banda terrorista ETA”, y ha lamentado que “ni lo saben ni tienen el menor interés en saberlo”.

Alcaraz ha dejado claro que “sólo VOX trata al grupo heredero político de ETA como se merece”, al negarse a legitimar a Bildu en ningún ámbito del Parlamento: “Ni entramos en la legitimación política debatiendo sus iniciativas, ni compartimos conversaciones con sus diputados aquí presentes, ni risas, ni charlas”.

El diputado jienense, ha vuelto a emplazar al Partido Popular a romper cualquier relación con los proetarras: “Después de instar desde esta tribuna al portavoz del PP para que sus diputados dejen de normalizar el trato con Bildu, tanto en debates, como en el día a día en esta cámara, en reuniones o en el patio del Congreso”.

En referencia al acto institucional del próximo viernes en memoria de las víctimas, Alcaraz ha denunciado su carácter hipócrita: “Pretenden homenajear a las víctimas de ETA mientras siguen blanqueando a sus asesinos”, subrayando que “sólo VOX es el único partido que nunca ha participado en ese blanqueamiento”.

Asimismo, ha afirmado que “estamos ante el Gobierno más corrupto y traidor que mercadea con la sangre de las víctimas”, recordando que “las manos de este Gobierno están manchadas no sólo de corrupción, también de la sangre de casi mil españoles”.

En un cierre impactante, ha comparado la caída del Ejecutivo con la del célebre criminal estadounidense: “La pena que me queda como víctima del terrorismo es que este Gobierno va a caer, no por la traición a la sangre derramada de tantos españoles; al igual que Al Capone, caerá por su corrupción económica”.

Francisco José Alcaraz ha concluido su intervención leyendo los nombres de los 379 asesinados por ETA que aún esperan justicia, en un acto de dignidad, memoria y respeto que ha puesto en evidencia el silencio cómplice del resto del hemiciclo.