La portavoz de VOX en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible, Carina Mejías, ha defendido el apoyo de su grupo a la moción relativa a las infraestructuras en Navarra, aunque lo ha hecho “sin demasiada convicción” a la vista de la intervención del PSOE y los separatistas vascos. Mejías ha denunciado el atraso que supone para la Comunidad Foral el incumplimiento reiterado de las promesas sobre la alta velocidad y ha recordado que “Navarra no necesita más estudios, lo que necesita son hechos”.
Durante su intervención, ha criticado el chantaje permanente con el que opera el Gobierno de Pedro Sánchez. “Con este gobierno, conseguir inversiones ya sabe que consiste, o que es sinónimo, de chantaje, amenazas y ultimátums”, ha afirmado. En este sentido, ha reprochado que hoy “nadie va de romería a Pamplona”, sino que los socios del Ejecutivo viajan “a Waterloo a humillarse y a condonar 15.000 millones de euros en deuda”.
Mejías también ha lamentado que, pese a ocupar responsabilidades, los dirigentes socialistas navarros no hayan defendido los intereses de su tierra: “Siendo navarro el secretario de organización del PSOE y dedicándose a amañar contratos de obra pública, no tuvo ni siquiera la ocurrencia de amañar contratos para la comunidad foral de Navarra”. Además, ha acusado a la presidenta Chivite de gobernar con “los amigos de ETA”, quienes “siempre se han opuesto a cualquier infraestructura, ya sea con sabotajes, con extorsión, con secuestros o con algo peor”.
La portavoz ha denunciado que los retrasos se justifican ahora con “informes técnicos y de impacto ambiental”, a los que ha definido como “el ejemplo perfecto de cómo un proyecto estratégico puede convertirse en un laberinto burocrático y en una víctima de ese fanatismo climático”. Tras más de tres décadas de promesas incumplidas, ha señalado que los navarros solo han recibido “kilómetros de papeles, estudios infinitos y evaluaciones que no terminan nunca” mientras las inversiones se anuncian pero “nunca llegan”.
Finalmente, Mejías ha reclamado al Gobierno que cumpla sus compromisos y abandone las excusas: “La alta velocidad en Navarra no puede seguir siendo un elemento de desequilibrio territorial o un sueño archivado en un cajón ministerial”. Por ello, ha exigido “pasar de las promesas a los hechos” y ejecutar de manera real las infraestructuras estratégicas que garanticen la competitividad y el desarrollo de Navarra y del conjunto de España.


