La diputada de VOX por Barcelona, Carina Mejías, intervenido en el pleno del Congreso durante el debate de la proposición de ley del PP de modificación de la Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre propiedad horizontal.
Mejías ha reprochado al PP haber traído al pleno «una reforma sobre videoconferencias en comunidades de vecinos y libros de actas digitales» mientras España «atraviesa una de las etapas más graves de deterioro institucional y de corrupción política, de descrédito democrático, de descomposición moral de su Gobierno». Así, se ha preguntado: «¿De verdad no tenían nada mejor en el archivo de sus iniciativas parlamentarias? ¿No tenían nada de más calado político?».
La diputada ha asegurado que la iniciativa no es casual, sino «una decisión política» de «no incomodar, no confrontar», propia de «una oposición burocrática, inofensiva y perfectamente asumible por este Gobierno que no acaba nunca con sus escándalos». El problema, ha subrayado, «no es solo su contenido», sino «lo que simboliza: un Partido Popular resignado a administrar titulares menores mientras España se hunde en una crisis institucional sin precedentes».
Mejías ha advertido de que los españoles «no están preocupados por si la junta de vecinos puede celebrarse por videoconferencia», sino «por la inseguridad, por la okupación, por el acceso imposible a la vivienda, por la degradación de los servicios públicos, por la presión fiscal, por la corrupción política y por la sensación creciente de que las instituciones ya no protegen al ciudadano honrado».
La diputada de VOX ha alertado además de las carencias técnicas de la reforma: «Hablan ustedes de digitalización, pero ignoran que miles de personas mayores que siguen teniendo enormes dificultades tecnológicas pueden quedar excluidas de la participación efectiva en sus propias comunidades. Hablan de seguridad jurídica, pero no aclaran cómo se acreditará la identidad en las votaciones telemáticas o cómo se resolverán incidencias técnicas. Hablan de modernización, pero trasladan cuestiones esenciales a futuros desarrollos reglamentarios, legislando prácticamente en blanco y a futuro».
Mejías ha denunciado que el PP renuncia «a ejercer una oposición firme y valiente frente a un Gobierno acorralado por los escándalos» y ha recordado su ausencia en la manifestación organizada por la sociedad civil el pasado fin de semana: «En lugar de impulsar iniciativas que comprometan al Ejecutivo, en lugar de forzar debates incómodos, en lugar de situar al PSOE y a sus socios ante sus contradicciones, prefieren refugiarse en reformas administrativas inocuas que no molestan a nadie».
Además, Mejías ha respondido también a los grupos de izquierda recordando su responsabilidad directa en la situación de la vivienda en lugares como Barcelona: «Ustedes han gobernado en solitario o en coalición durante más de diez años la ciudad de Barcelona y el Gobierno de Cataluña. La responsabilidad de que Barcelona sea hoy la ciudad del top ten de los okupas, de que no haya pisos de alquiler y que se haya sumido la vivienda en una inseguridad jurídica total es suya».
Finalmente, ha concluido sosteniendo que «España necesita una oposición firme, una oposición que confronte, una oposición que señale responsabilidades, una oposición que no tema incomodar al poder», y lo que ha traído hoy el PP es «exactamente lo contrario: una oposición pequeña para un problema gigantesco que tenemos hoy todos los españoles».


