VOX, sobre el Ministerio de Transportes: «Han priorizado el amaño de contratos, las mordidas, los favores a los amigos»

La diputada de VOX Carina Mejías ha denunciado hoy en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible el uso del dinero que ha hecho el ministerio «con mayor presupuesto del Gobierno»: «Han priorizado el amaño de contratos, las mordidas, los favores a los amigos. Han perjudicado a millones de ciudadanos en su seguridad. Y han abandonado el mantenimiento básico de la red para alimentar su propia red clientelar».

Así se manifestaba Mejías durante la defensa de la PNL de VOX que defendía la adopción de una política efectiva de gestión de la conservación del patrimonio viario, que ha rechazado la Comisión, y en la que ha puesto los datos sobre la mesa, de la propia Asociación Española de la Carretera, que, en su último informe que cifra el déficit acumulado de conservación viaria en unos 13.491 millones, «después de años de desinversión o de invertir muy por debajo de lo necesario, pese a las advertencias de los técnicos». Además, según el mismo informe, «el 52% de la red viaria española presenta deterioros graves o muy graves».

Así, la diputada de VOX ha denunciado que «el Ministerio de Movilidad Sostenible, que tiene un presupuesto de más de 21.000 millones, ha permitido que no solo colapse el sistema ferroviario, sino que ha permitido un agujero de 13.000 millones en nuestras carreteras con responsables salpicados una y otra vez por casos de corrupción».

Así, se ha referido al Ministerio como «una máquina de saqueo institucionalizado», al tiempo que «los españoles se juegan la vida cada día en infraestructuras degradadas por su codicia y su desprecio absoluto al interés general». Por ello, ha preguntado «dónde se ha invertido el dinero del ministerio con mayor presupuesto de todo el Gobierno de España».

En definitiva, «la conservación no da titulares», sin embargo, ha apuntado la portavoz de VOX, «garantiza seguridad, competitividad y cohesión nacional». Así, ha defendido que la solicitud de la formación no consistía en derrochar dinero, sino en «proteger un activo estratégico,  reducir costes a los ciudadanos y a las empresas, mejorar la seguridad vial y preservar el valor patrimonial de la nación».