De Meer denuncia que el PSOE ‘utiliza el drama de la violencia contra las mujeres para atacar a la oposición’ y exige políticas eficaces que protejan a todas las víctimas

La diputada de VOX por Almería y portavoz nacional de Emergencia Demográfica y Políticas Sociales, Rocío de Meer, ha comenzado su intervención acusando al PSOE de usar la violencia en el hogar “como arma política” en lugar de trabajar para reducirla. Durante el debate de la proposición no de ley socialista sobre los supuestos efectos del “negacionismo”, De Meer ha afirmado que el PSOE “no viene preocupado por la violencia, sino por lo que dice VOX sobre la violencia”, recordando que los socialistas “nos llaman supremacistas, oracionistas o cualquier insulto que les convenga para no hablar de su fracaso”.

La diputada ha recordado que VOX no niega la violencia contra las mujeres, pero rechazó el “dogma feminista de la violencia de género”, una construcción ideológica que excluye otras realidades del hogar y reduce el problema a un único factor: “Negar la violencia sería absurdo; lo que negamos es su marco ideológico. La violencia en el hogar es multifactorial y ustedes la reducen al machismo por sistema.”

De Meer ha denunciado que esta visión “injusta, reduccionista e ineficaz” deja fuera a ancianos, hombres, niños y personas con discapacidad, y oculta factores como la salud mental, el alcoholismo o la precariedad: “Cuando asesina una mujer, hablan de problemas mentales. Cuando asesina un hombre, siempre es machismo. Ustedes manipulan incluso las causas para mantener su relato.”

La portavoz ha rememorado que, tras dos décadas de leyes, pactos de Estado, ministerios, observatorios, campañas y miles de millones de euros gastados, el modelo de violencia de género es el fracaso más caro de la política social española: “No han arreglado nada. Lo único que han arreglado son sus cuentas corrientes y las de su industria feminista.”

De Meer ha acusado al PSOE de una “utilización obscena” de cada víctima para justificar su agenda: “Parece que celebran cada víctima porque perpetúa su relato. Es inmoral y vomitivo.”

Por último, ha advertido que los discursos no ponen en riesgo a nadie, pero las pulseras telemáticas que fallan, las leyes que rebajan penas a agresores sexuales y las políticas de fronteras abiertas sí desprotegen a las mujeres: “Con nuestro discurso no se abandona a nadie; con sus políticas, sí.”