«He visto cosas que no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhauser. Yo he visto en estos días extraños; yo le he visto, al señor Rufián defender a la familia, incluso de chaqueta y corbata; he visto a un portavoz de Podemos negar que jamás fuera liberal… cuando sí lo fue. Y al otro declarar que sí lo es cuando jamás lo ha sido». Con esta irónica referencia a la célebre película Blade Runner ha comenzado el portavoz parlamentario de VOX, Iván Espinosa de los Monteros, su turno de defensa de las propuestas de resolución tras el debate del estado de la nación, ante el que VOX ha registrado un ‘rechazo global’.
«He visto -ha continuado- al PP defender las nucleares después de cerrar Garoña y de haberlo celebrado. He visto a la ministra de Defensa decir que había mafias de tráfico de personas después de habernos llamados a nosotros xenófobos por decir lo mismo meses antes. He visto a la ministra de Transición Ecológica criticar a la Unión Europea por la clasificación verde a la energía nuclear; por cierto, sin que nadie la llame eurófoba. He visto a la vicepresidenta primera de Economía admitir que la inflación estará desbocada durante meses, después de estar durante meses negándonos a nosotros y atacándonos por decir lo que venía. Y he visto, os juro que lo he visto, al presidente del Gobierno -ese mismo que dijo que había que cerrar el Ministerio de Defensa- defender ahora la vieja proposición de VOX de invertir al menos el 2% de Producto Interior Bruto en el Ministerio de Defensa, asumiendo como propio un punto nuestro. Sí, he visto cosas que vosotros no creeríais. A todos los que nos insultaban, asumir nuestros postulados con algunos meses de retraso. Todos esos momentos en los que nos criticaban se perderán en el tiempo. Como lágrimas en la lluvia».
Espinosa de los Monteros, que ha reivindicado, durante su turno, el papel del Poder Legislativo -«más importante que nunca, porque nunca antes un presidente del Gobierno había llegado tan lejos», ha dicho en referencia a las sentencias de inconstitucionalidad contra el Gobierno- ha recordado que «en democracia, el respeto a la separación de poderes no es un capricho, no es una opción, no es un accidente». «Es un fundamento básico de la salud del Estado de Derecho. Y el que gobierne sin respetar ese principio solo tiene un nombre. Y ese nombre es el de autócrata».
Propuestas
El portavoz de VOX, que ha criticado «las propuestas de solución tan poco creíbles, tan poco autocríticas, tan autocomplacientes e insustanciales como las que han traído a este Parlamento los grupos parlamentarios que sustentan a este Gobierno», ha enumerado algunas de las propuestas de VOX para España:
-Dejar atrás el sectarismo ideológico que durante décadas -impulsado por la izquierda y asumido por la llamada derecha- ha convertido a España en un experimento frustrado del mal llamado feminismo, de la religión climática, del relativismo y del globalismo, para así poder, a partir de ahora, empezar a entender lo que de verdad representan las emergencias nacionales.
-Defendemos garantizar que los españoles sean iguales, vivan donde vivan y referido a distintos ámbitos. En el ámbito sanitario, por ejemplo, brindando una cartera de servicios comunes en toda España; o en el ámbito de la política de agua, garantizando el abastecimiento de agua a todos los españoles mediante la puesta en marcha de un Plan Hidrológico Nacional.
-Hay que garantizar que los españoles vuelvan a ser iguales ante la ley, como garantiza el artículo 14 de nuestra Constitución. Las leyes de género que dicen defender a las víctimas se dejan fuera muchas víctimas que la izquierda ha declarado que al parecer merecen menor protección: mujeres atacadas por hombres que no son sus parejas o por otras mujeres que si lo son. Madres o abuelas atacadas por sus hijos; mujeres atacadas por extraños. ¿Acaso no merecen la misma protección? Solicitamos la derogación de la Ley de Género y su sustitución por una Ley de Violencia Intrafamiliar, la supresión del Ministerio de Igualdad y el fin del adoctrinamiento de las aulas.
-El Gobierno debe acelerar las reformas estructurales, dejar de atacar a quienes emplean y generan riqueza y elaborar una estrategia fiscal a medio largo plazo que garantice de manera realista y creíble la sostenibilidad de las cuentas públicas. «No tiene ninguna autoridad para exigir un pacto de rentas quien ha desplegado el mayor dispendio político de la historia; quien en medio de la peor crisis económica desde la Guerra Civil no ha dudado en subirse al sueldo y quien ha convertido su día a día en un desfile de privilegios como el obsceno viaje a Nueva York en Falcon por parte de aquellas que dijeron que renunciaban al privilegio del taxi. Señorías, tenemos que elegir: o el estado de bienestar o el bienestar de los políticos. Y en Vox no tenemos ninguna duda. Por eso proponemos realizar con urgencia una auditoría del gasto público y suprimir todo gasto político innecesario, en particular el destinado a partidos políticos, sindicatos y patronales, que deberían pasar a financiarse con cargo a los fondos de sus cuotas de afiliados».
-Debemos reformar el sistema de elección de los miembros del órgano de gobierno de los jueces para que los jueces sean elegidos por los jueces y entre los jueces. Hay que asegurar que la instrucción del proceso penal se siga realizando por jueces y no por el Ministerio Fiscal (que ya sabemos de quién depende). Tenemos que poner fin a la politización del Tribunal Constitucional y exigir que resuelva las sentencias con celeridad, no con diez años de retraso en algunos casos.
-Denunciamos el sinsentido de renunciar y de prohibir, incluso, explotar y explorar nuestros propios recursos, mientras China y la India disparan hasta el infinito sus emisiones, o mientras compramos a Francia y Marruecos energía nuclear y de carbón, respectivamente. Hoy, una vez más, la razón se impone. Hoy, una vez más, VOX tenía razón. Proponemos implementar con urgencia un Plan Nacional de Soberanía Energética que priorice los intereses de España y de los españoles porque es de sentido común.
«El futuro de nuestros hijos, señorías, el futuro de España nos lo jugamos hoy. Y como no es buena idea cambiar las matemáticas por la educación social activa, tampoco lo es confundir la historia de nuestro país con dogmas ideológicos. Hoy, con esas propuestas de resolución, tenemos la oportunidad de reorientar las prioridades para atender los problemas reales de España y los españoles, de atender a las emergencias. Tengo una enorme fe en España. Todos en Vox la tenemos. Pero hay una emergencia previa que tenemos que atender antes de cualquier resolución anterior, que es que abandone el Gobierno Pedro Sánchez. El camino por delante no va a estar exento de dificultades, pero sabemos lo que hay que hacer y somos el partido con los profesionales más cualificados para hacerlo. Los que no tengan nada que aportar… No molesten. Váyanse cuanto antes, porque llega la hora de España», ha concluido Iván Espinosa.


