Durante el pleno de este martes en el Congreso de los Diputados, el diputado de VOX por Murcia, Joaquín Robles, ha denunciado que la proposición de ley orgánica impulsada por el PSOE para modificar la Ley del Sistema Universitario responde a un “intervencionismo ideológico y sectario” cuyo verdadero objetivo es “estrangular a la universidad privada”.
Robles ha señalado que esta iniciativa pretende prohibir los convenios con entidades privadas que incluyan contraprestaciones económicas en las prácticas externas curriculares de posgrado, tanto si proceden de la universidad como de sus fundaciones u organismos vinculados. “No hay un caso igual en Europa. Ustedes son pioneros en cercenar la libertad universitaria”, ha afirmado. A su juicio, se trata de “una medida puramente política, diseñada para castigar a quienes se salen del pensamiento único”.
En lugar de fomentar la excelencia, ha continuado el diputado, el Gobierno prefiere atacar a las familias que no quieren que sus hijos se vean sometidos al adoctrinamiento identitario. “No invierten en investigación, no combaten la endogamia ni la decadencia en la universidad pública. Prefieren limitar la libertad de elección y usar la ley como arma contra todo lo que les incomoda”, ha denunciado.
Asimismo, Robles ha calificado como “vergonzoso” que el presidente del Gobierno y cuatro ministros socialistas hayan cursado estudios en universidades privadas mientras las tachan de «chiringuitos». En este sentido, ha recordado que el sistema universitario español dispone ya de mecanismos de control de calidad como ANECA, que avala el 99 % de los grados y másteres, tanto públicos como privados. “¿Qué más quieren? ¿Que el presidente se presente en chándal a los campus a gritar ‘exprópiese’?”, ha ironizado.
El diputado de VOX ha denunciado también que el verdadero problema de la universidad pública “no es la privada, sino su falta de competitividad”. “Ninguna universidad española está entre las 150 mejores del mundo. Y la única que se cuela entre las 200 impone la inmersión lingüística, excluyendo a alumnos de otras regiones y a estudiantes latinoamericanos”, ha lamentado.
En su turno de réplica, Robles ha defendido que “quien defiende lo público no necesita atacar lo privado” y ha acusado al Gobierno de cercenar la libertad educativa con la inmersión lingüística: «Las lenguas no tienen derechos, quienes tienen derechos son los estudiantes y los estudiantes españoles tienen derecho a estudiar en cualquier sitio de España porque para eso existe un distrito universitario único».


