El portavoz de VOX en la comisión de Vivienda y Agenda Urbana, Carlos Hernández Quero, ha defendido en la comisión la proposición no de ley de VOX relativa a promover el futuro de las ciudades medias y pequeñas, así como de las capitales de comarca, que ha sido aprobada por la la mayoría de la comisión.
El diputado de VOX por Málaga ha comenzado su intervención recordando que «la articulación territorial de España no es ideal. No es saludable un país que concentra todas las oportunidades laborales en cuatro o cinco polos de desarrollo mientras el resto de lugares parecen condenados a una extinción lenta y dolorosa. Tampoco es saludable decir a los jóvenes de provincias que su único futuro pasa por emigrar o emigrar».
«No es saludable un país en el que se desprecia el trabajo manual, los oficios, los negocios familiares o los ritmos pausados de la vida de provincias mientras se presenta como el nova más ser un adicto al trabajo que come de táper pegado a un ordenador y que al acabar la jornada laboral llega a un cuartucho compartido en un barrio degradado de una gran ciudad», ha continuado.
Un modelo de país como ese, ha explicado, «genera problemas y fenómenos indeseados tanto en las localidades de origen como en las de recepción. En las primeras rompe la comunidad y acaba con la continuidad histórica, acaba con los empleos, destruye lazos familiares y liquida los servicios; en las de recepción lleva a un cuello de botella asfixiante para mantener y aumentar su productividad».
Tras ello, Hernández Quero ha afirmado: «Nuestras grandes ciudades son cada vez más una gran zona tensionada e inhabitable en la que la demanda de empleo impide que suban los salarios y la demanda de recursos inmuebles impide que baje el precio de la vivienda. De un lado, columpios y pupitres sin niños, bajos comerciales vacíos, fábricas abandonadas y polígonos industriales fantasmas. Por el otro, macrourbes globales con cada vez más fiscalidad especial para el libre tránsito entre fortunas, estéticamente indistinguibles y donde vemos que rebrotan fenómenos como el consumo de ansiolíticos, el consumo de drogas, la ludopatía o la soledad no deseada».
Hernández Quero ha asegurado que «es responsabilidad de la política ofrecer una alternativa a un modelo que va arrasando y laminando todo lo bueno que hemos conocido. España nunca fue un país con tan hondos desequilibrios territoriales como los que hoy presenta. Se trata de volver a dar aliento a un modelo que ya sabemos que funcionó y que ha servido para garantizar una vida próspera y estable a nuestras comunidades».
La solución pasa por «fijarnos en las pequeñas y medianas ciudades. El de las capitales de comarca, los pueblos grandes, las agrociudades y los entornos a escala humana sumidos en declive, pero todavía llenos de oportunidades si damos un golpe de timón. Son espacios olvidados, pero en los que vive más del 30% de la población. Aspirar a devolver vida, empleos y dinamismo a estos espacios no es romanticismo, sino realismo».
Finalmente, ha concluido invitando al resto de grupos parlamentarios a apoyar esta iniciativa: «Presentamos esta iniciativa con el objetivo de trabajar para tener un país sano con una buena distribución poblacional, con servicios cercanos, con familias que se ven continuamente, con trabajos cerca de las viviendas, en el que no hay viviendas vacías y en el que no se abandonan espacios en los que se invirtió mucho hace unas décadas«.


