Pablo Sáex denuncia el despilfarro del Gobierno en subvenciones mientras «la deuda pública aumenta exponencialmente»

Este martes se ha celebrado en el Congreso la comisión Mixta de Relaciones con el Tribunal de Cuentas en la que se ha debatido y votado una solicitud del PP para que recabe el citado Tribunal un informe de fiscalización del análisis y justificación sobre el momento de devengo de la subvención correspondiente a una de las formaciones políticas -EH BILDU-, cuya contabilidad electoral fiscalizada no aparece en el informe de fiscalización número 1612 del Tribunal de Cuentas, relativo a la fiscalización de las contabilidades de las Elecciones Locales del día 28/05/2023. Además, también ha comparecido la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano.

El portavoz de VOX en la comisión, Juanjo Aizcorbe, ha mostrado el apoyo de VOX a la iniciativa del PP y ha denunciado la existencia de «dos fiscalizaciones distintas»: «El dinero público fluye sin control hacia quienes presentaron en sus listas  a condenados por terrorismo, los socios del gobierno, mientras se persiga VOX por actividad promocional, limpia, transparente y pública por la venta de bolígrafos y pulseras».

Tras ello, Aizcorbe ha señalado que «no deben percibir subvenciones quienes se incluyen  a condenados por terrorismo, salvo que haya un rechazo público de esos fines y esos medios». Finalmente, ha concluido: «El Estado no puede ser  equidistante entre quienes quieren destruirlo y quienes lo sostienen con su lealtad, su esfuerzo y su sacrificio».

Tras la primera comparecencia de Chicano ha intervenido el diputado de VOX por Valladolid, Pablo Sáez, que ha denunciado la facilidad que tiene el Gobierno para conceder subvenciones: «En 2022 el gasto público en subvenciones directas fue de 29.000 millones de euros, de los que 16.000 millones de euros fueron a parar a organismos públicos y  4.400 millones de euros a diversas asociaciones. Un gasto público en subvenciones que ascendió de nuevo a 21.507 millones de euros en el año 2023».

«Muchas subvenciones mientras tenemos un Gobierno incapaz  de gestionar las cuentas públicas que está incrementando continua y exponencialmente la deuda pública», ha concluido.

Finalmente, ha intervenido Juanjo Aizcorbe de nuevo para apuntar la mala praxis de multitud de instituciones financiadas con dinero público: «Hablamos de deficiencia estructurales, de patrones reiterados de mala gestión, de opacidad y de inacción que se vienen arrastrando durante años, y lo que es más grave, sin que se adopten las correctoras que el propio Tribunal de Cuentas viene recomendando de forma sistemática».

«No podemos seguir destinando millones de euros a iniciativas sin rumbo, sin métricas y sin objetivos claros», ha sentenciado.