La diputada de VOX por Málaga y portavoz en la Comisión de Industria y Turismo, Patricia Rueda, ha denunciado hoy la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, centrando su crítica en el abandono que sufre la provincia de Málaga y el sector turístico español. Durante la comparecencia del Secretario de Estado de Turismo, Rueda ha calificado de «vergüenza» la ausencia del ministro Jordi Hereu en las sesiones de control y reuniones profesionales.
Rueda ha puesto el foco en el grave perjuicio que supone el deficiente servicio de Alta Velocidad entre Málaga y Madrid. «Estamos ante un aislamiento ferroviario que no solo afecta a los malagueños, sino a la conexión del sur con la capital», ha afirmado, recordando que trayectos que antes se realizaban en dos horas y media ahora se demoran hasta seis horas. La diputada ha señalado que esta negligencia pone en riesgo más de 6.000 puestos de trabajo y supone unas pérdidas previstas de 2.000 millones de euros.Asimismo, ha exigido que el Ministerio de Turismo inste al ministro de Transportes, Óscar Puente, a agilizar las obras y garantizar la seguridad del sistema tras el trágico accidente de Adamuz: «La corrupción mata y la negligencia mata; este accidente se podría haber evitado», ha sentenciado.
La diputada ha alertado sobre el crecimiento del índice de criminalidad en la Costa del Sol, citando tiroteos y la presencia de organizaciones criminales, lo que daña directamente la reputación de España como destino seguro. «Sin seguridad no hay turismo», ha aseverado, reclamando más medios para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el fin de las colas kilométricas en los controles de pasaportes del aeropuerto de Málaga.
Además, Rueda ha tildado de «tercermundistas» los cortes de suministro eléctrico en hoteles de Torremolinos y ha denunciado la falta de planificación hídrica. «Es intolerable que en periodos de lluvia se tire agua al mar por no tener infraestructuras para almacenarla, provocando luego enfrentamientos innecesarios entre agricultores y el sector turístico», ha señalado.
Finalmente, Patricia Rueda ha acusado al Gobierno de fomentar la turismofobia a través de políticas «suicidas» que colapsan los servicios públicos y la vivienda. «Claro que el residente debe estar en el centro, pero su falta de planificación está llevando a la población a odiar el turismo», ha concluido, exigiendo además un plan serio de protección del litoral frente al «fanatismo climático» que se limita a verter arena en las playas tras cada temporal sin soluciones a largo plazo.


