Los sindicatos y en general los llamados interlocutores sociales se benefician de unas prerrogativas que fueron siendo convertidas en leyes por los sucesivos gobiernos desde el año 77 y que son entendidas por gran parte del resto de la ciudadanía como privilegios. Los delegados sindicales de una empresa pueden ceder las horas de las que disponen para las gestiones sindicales a una persona del mismo sindicato que trabaje en la misma empresa. Si el número de horas cedidas cubre en su totalidad la jornada laboral del trabajador que las recibe (liberado), éste queda exento de acudir a su puesto y dedica su jornada laboral al completo a dichas gestiones.
Por otra parte, el número exacto de liberados sindicales no se conoce porque dependen de los comités de empresa. No obstante, según datos de la CEOE, sólo en el sector privado hay alrededor de 290.000 representantes de los trabajadores, de los cuales 4.200 pueden ser liberados. Liberados que además tienen sus contratos blindados.
“Estamos asistiendo durante esta crisis a que tanto los servicios médicos, policiales y de emergencias se encuentran desbordados ante la situación sanitaria que ha provocado la COVID-19 por la falta de previsión del Gobierno. Mientras se reclaman profesionales sanitarios y de la medicina, de servicios auxiliares de la sanidad, de las emergencias, bomberos y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado vemos la escasa respuesta a incorporarse al servicio activo de los liberados sindicales de estos servicios y de los catalogados como esenciales por el Gobierno en los decretos que regulan el presente estado de alarma”, señala la formación.
Es por ello que el Grupo Parlamentario VOX ha registrado una Proposición No de Ley relativa a la adopción de medidas para la reincorporación temporal de los liberados sindicales con el fin de desempeñar sus funciones en atención a la situación generada por la COVID-19.
Para ello, la formación insta al gobierno a obligar mediante las disposiciones legales necesarias a todos los liberados sindicales tanto de la sanidad, seguridad y emergencias como de los llamados “servicios esenciales” a incorporarse de manera inmediata, como el resto de sus compañeros, a su puesto de trabajo y a cumplir los mismos horarios y desempeñar las mismas prestaciones que los demás.


