La diputada de VOX por Sevilla, Reyes Romero, ha defendido en el pleno la posición de VOX durante el debate de la proposición de ley del PSOE para la modificación de la Ley 16/1983, de 24 de octubre, de creación del Instituto de la Mujer y de determinadas leyes procesales dentro de su ámbito competencial.
Romero ha advertido de que la iniciativa, presentada «bajo la apariencia de una reforma técnica y administrativa», pretende en realidad «seguir reforzando el entramado ideológico construido durante décadas alrededor de las políticas de género».
La diputada de VOX ha rechazado que las mujeres españolas sean «un colectivo víctima necesitado de una tutela oficial por parte de los poderes públicos» y ha reivindicado «la igualdad real de todos los españoles ante la ley», reconocida en el artículo 14 de la Constitución. Además, ha reprochado al PSOE insistir en «una política que divide a los ciudadanos entre hombres y mujeres, que enfrenta a unos contra otras y que considera a las personas no por lo que hacen, sino por el grupo al que pertenecen, con el objetivo único de controlar y manipular a la población».
Así, ha contrapuesto la proliferación de «observatorios, institutos, comisionados, planes estratégicos y campañas de propaganda» con el deterioro de la seguridad de las mujeres, citando datos del Ministerio del Interior: «En el primer trimestre de 2026, el índice de agresiones sexuales cometidas en Sevilla se ha multiplicado por tres». Romero ha recordado además que, desde la llegada de Sánchez al poder, «en delitos contra la libertad sexual ha habido un incremento del 85 % y en agresiones sexuales con penetración el aumento ha sido de más del 286 %»: «Esos son los frutos que estamos cosechando tras sus políticas feministas y buenistas».
Romero ha defendido que «para VOX cada víctima importa, sea hombre o mujer, y merecen la misma protección, y cada delito merece la misma condena y no en función de quién sea el agredido o el agresor». La diputada ha denunciado además que el PSOE presenta «cualquier discrepancia con sus ineficientes, ineficaces y contraproducentes políticas de género como si fuera un ataque a las mujeres», cuando «defender la igualdad ante la ley, la maternidad, la familia y exigir que los recursos públicos se destinen a resolver los problemas reales no es atacar a las mujeres». Lo que sí las perjudica, ha añadido, es «utilizar sus problemas como excusa para ampliar chiringuitos de género en los que enchufar a sus afines».
Finalmente, Romero ha resumido la política feminista del Gobierno como «censura, intervencionismo, discriminación, corrupción, delirios ideológicos y, sobre todo, muchos sueldos públicos que pagan los españoles con los resultados que estamos viendo». Y ha concluido: «Las mujeres españolas no necesitamos más organismos ni más burocracia ni más ingeniería social. Lo que necesitamos las mujeres españolas es seguridad, oportunidades, conciliación familiar y laboral y respeto a nuestra dignidad».


