Salt | Hernández denuncia la hipocresía del separatismo: ‘Junts quería darle una vivienda al imán’

El portavoz nacional de VOX en materia de vivienda, Carlos Hernández Quero, ha intervenido en el pleno del Congreso durante el debate de toma en consideración de la proposición de ley de Junts de medidas urgentes para hacer frente a la ocupación ilegal de inmuebles.

Hernández Quero ha comenzado su intervención cargando contra el negacionismo de la ocupación, un fenómeno que «ha destrozado el mercado de alquiler y ha llevado una situación límite a los barrios más humildes de este país».

La ocupación, ha continuado, es un problema pese a que los medios de comunicación afines al Gobierno traten de ridiculizarlo: «Acuden al portal del Ministerio de Interior y de ahí sacan que hubo solamente 16.400 casos de ocupación el año pasado. Pero es que este dato es solamente la punta de iceberg porque ahí no están incluidas ni las miles de demandas civiles que el gobierno se resiste a registrar. La estimación de la plataforma afectada por la ocupación  es de entre 80.000 y 100.000 víctimas«.

Con la connivencia y el desprecio del problema, ha explicado el diputado de VOX, llega la «fase Salt«: «Cuando la comparsa de ocupas extranjeros e islamistas se adueña no ya de las casas, sino de las calles como hemos visto esta semana. Cuando imponen sus normas, cuando los ayuntamientos se rinden cuando comienza la transferencia de rentas del bolsillo de los españoles al bolsillo de los extranjeros».

Tras ello, ha recriminado a Junts su hipocresía en la defensa de la iniciativa: «Junts y Esquerra querían dar una vivienda social al imán saltándose la cola, adelantando a todos los ciudadanos honrados que estaban esperando esa vivienda social».

Además, Hernández Quero ha afirmado que esta ocupación del espacio público es permanente: «Gente que impone sus mundos  en nuestros mundos. En España hay códigos postales completamente ocupados por la inmigración  masiva. Entornos a punto de convertirse en zonas no-go. Calles donde cruzarse con un español, donde cruzarse con un negocio tradicional se ha convertido en una suerte de exotismo».

Tras ello, ha señalado los verdaderos problemas que la ley de vivienda no pretende solucionar: «Y ustedes que tanto hablan de zonas tensionadas, Salt y Mataró y El Puche y Parla sí que son zonas tensionadas y hostiles». Finalmente, ha concluido: «La consecuencia es que los españoles quedan siempre los últimos, castigados, despreciados, postergados,  invisibles, pero queremos mandar un mensaje inequívoco; primero nosotros, más tarde nosotros, luego nosotros y finalmente nosotros«.