VOX Melilla ha vuelto a trasladar su preocupación por las numerosas quejas vecinales relacionadas con el exceso de ruido en distintos barrios de la ciudad, especialmente en zonas con una elevada concentración de locales de ocio y terrazas.
El presidente y portavoz de VOX Melilla, José Miguel Tasende, ha advertido de que el problema de la contaminación acústica “no puede seguir siendo tratado como una molestia menor”, ya que afecta de manera directa al descanso, la salud y la calidad de vida de muchas familias melillenses.
“Una ciudad viva y dinámica es perfectamente compatible con el respeto a los vecinos. Lo que no puede aceptarse es que haya ciudadanos que, de manera reiterada, vean alterado su descanso por la falta de control, por la ausencia de medios suficientes o por la inacción administrativa”, ha señalado Tasende.
Quejas reiteradas y falta de respuesta suficiente
Según ha explicado VOX Melilla, son numerosos los vecinos que vienen denunciando desde hace tiempo situaciones de ruido excesivo en horario nocturno, derivadas tanto del uso intensivo de terrazas como de la escasa insonorización de algunos establecimientos o del incumplimiento de las limitaciones horarias y acústicas previstas en la normativa municipal.
La formación recuerda que la ordenanza fija límites concretos en materia de ruido, especialmente en horario nocturno, y que corresponde al Gobierno de la Ciudad garantizar su cumplimiento mediante inspección, vigilancia y tramitación efectiva de los expedientes sancionadores cuando proceda.
En este sentido, Tasende ha lamentado que la Ciudad Autónoma haya reconocido la existencia de carencias de personal tanto para la medición de ruidos como para la instrucción y resolución de expedientes. “Cuando faltan medios materiales, agentes formados y capacidad de tramitación, el resultado es que las normas existen pero no siempre se hacen cumplir con la eficacia necesaria”, ha afirmado.
Compatibilizar el ocio con el derecho al descanso
VOX Melilla subraya que no se trata de enfrentar a vecinos y hosteleros, sino de alcanzar un equilibrio razonable entre la actividad económica y el bienestar de quienes residen en las zonas afectadas.
“Hay que hacer compatible el derecho legítimo al negocio con el derecho, igualmente legítimo, al descanso, a la salud y a la tranquilidad dentro del propio domicilio”, ha insistido Tasende. “Ese equilibrio solo puede lograrse con normas claras, medios suficientes y voluntad política para aplicarlas.”
La necesidad de reforzar medios y mejorar la gestión
Por ello, VOX Melilla reclama al Gobierno local que adopte medidas concretas para mejorar el control de la contaminación acústica, entre ellas:
• reforzar los medios humanos y materiales de la Policía Local para la medición e inspección del ruido;
• garantizar que los expedientes sancionadores se tramiten con normalidad y sin demoras que vacíen de eficacia la actuación administrativa;
• revisar la situación de los establecimientos que pudieran estar funcionando sin las debidas condiciones de licencia o insonorización;
• y promover fórmulas de diálogo y prevención que permitan reducir conflictos en las zonas más afectadas.
Modelos que demuestran que sí es posible actuar
VOX Melilla considera además que existen experiencias en otras ciudades españolas que demuestran que este problema puede abordarse con seriedad y resultados, mediante una combinación de control, prevención y mediación.
“Melilla no carece de instrumentos legales. Lo que falta es una actuación más constante, más organizada y más eficaz”, ha concluido Tasende. “Los vecinos tienen derecho a comprobar que las normas no están solo para ser redactadas, sino también para ser cumplidas.”


