Los diputados de VOX Manuel Mariscal y Carina Mejías han intervenido esta mañana en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE para criticar duramente la deriva de la programación de la televisión pública, cuestionando su pluralidad, su calidad informativa y su uso de recursos públicos en formatos “caduco” y “sectarios”. Sus intervenciones se han centrado, respectivamente, en los programas Mañaneros y Malas Lenguas (Mariscal), y La Familia de la Tele (Mejías).
Mariscal ha comenzado señalando que “ambos programas están siendo criticados por una parte de la audiencia porque en ellos hay un claro sesgo ideológico tanto en la selección de temas como en los invitados que llevan”. Además, ha denunciado que en estos espacios “no se diferencia la información de la opinión” y que “no se ajustan a los criterios de rigor, independencia, pluralismo, neutralidad e imparcialidad” que se exigen a RTVE. En su segunda intervención ha sido aún más contundente: “Usted tiene cabreado a todo el mundo. Hasta Melody está hasta las narices de ustedes”. Mariscal ha acusado a RTVE de “perseguir a los españoles que opinan libremente en redes sociales y que critican legítimamente al Gobierno”, y ha concluido con una advertencia: “Desde VOX nos comprometemos con todos esos españoles a que ustedes no tengan una salida cómoda del poder”.
Mejías, por su parte, ha centrado su intervención en el programa La Familia de la Tele, que ha calificado como “un monumento al reciclaje de clichés y al despropósito editorial”. Mejías ha denunciado que, lejos de cumplir con una función cultural y de servicio, el programa ha apostado por “fórmulas caducas” y “el escándalo como motor de audiencia”. Ha cuestionado además su rentabilidad: “Desde su estreno cosecharon un 7,7 % de cuota al primer día y cayeron al 5,9 % poco después”. La diputada ha recordado que el programa ha sido rechazado por periodistas veteranos de la casa y que incluso “sus propios protagonistas han anunciado que abandonan el programa”. Ha zanjado: “La familia de la tele ha sido una traición a ese mandato que usted tenía de elevar la calidad de la televisión pública”.


