La diputada de VOX por Barcelona, Carina Mejías, ha intervenido hoy en la Comisión para la auditoría de la calidad democrática, la lucha contra la corrupción y las reformas institucionales y legales, donde ha expresado su preocupación ante las iniciativas que pretenden reescribir la Constitución bajo el pretexto del «lenguaje claro». Mejías ha alertado de que esta tendencia puede derivar en una degradación de la arquitectura institucional española y en una pérdida de precisión jurídica indispensable para garantizar las libertades públicas.
Durante su intervención, Mejías ha cuestionado si el verdadero obstáculo para la comprensión de las leyes reside en la redacción de los textos o en el «retroceso preocupante» de la capacidad analítica y la comprensión lectora en España. «El deterioro educativo lleva décadas registrando retrocesos en todos los indicadores», ha señalado la diputada, sugiriendo que adaptar el sistema jurídico a un descenso general del nivel educativo no es un avance democrático, sino una claudicación.
En este sentido, ha advertido sobre el riesgo de confundir la claridad con la simplificación superficial. Mejías ha subrayado que «sin seguridad jurídica no hay nada» y que la precisión en el lenguaje legal responde a siglos de tradición jurídica necesaria para que las leyes sean eficaces.
Asimismo, ha alertado de que una simplificación excesiva podría desdibujar conceptos técnicos complejos que garantizan equilibrios fundamentales como la separación de poderes, las competencias territoriales y los límites a los derechos fundamentales. Por ello, ha reivindicado la figura de los especialistas en derecho constitucional, cuya labor considera indispensable para interpretar el desarrollo de los textos y asegurar que la precisión jurídica no se pierda en favor de una comprensión superficial.
Mejías ha criticado que se pretenda utilizar el «lenguaje claro» como un indicador central de la calidad democrática, señalando que este enfoque puede actuar como una distracción frente a problemas mucho más graves que afectan a la salud de nuestras instituciones. Para la diputada, la verdadera calidad democrática no depende tanto de la redacción de los textos como de que un Gobierno se someta eficazmente al control parlamentario, rinda cuentas de sus decisiones y respete escrupulosamente el equilibrio de poderes, el cual considera que se encuentra actualmente bajo amenaza.
Carina Mejías, ha admitido que el debate sobre el lenguaje claro puede tener una utilidad pedagógica y divulgativa, pero ha calificado de engañoso y peligroso elevarlo a categoría de eje político si se ignora la seguridad jurídica y la necesidad de una educación cívica robusta que permita a los ciudadanos controlar realmente al poder político


