El diputado de VOX por Córdoba, José Ramírez, ha advertido hoy en el Congreso de los Diputados sobre las consecuencias del cambio demográfico y el avance del islamismo radical en España, con especial preocupación por el País Vasco y Cataluña, regiones donde –según sus palabras– “será necesario aprender árabe si no se revierte esta tendencia”.
Ramírez ha denunciado que el aumento de población de religión musulmana no puede suponer “ni la renuncia a nuestros derechos ni la imposición de costumbres que están incluso en retroceso en los países de origen”. Como ejemplo, ha señalado “la expansión pública de la fiesta del cordero” y “el uso de vestimenta que simboliza la opresión de la mujer”, hechos que ha calificado como retrocesos en la igualdad y la libertad.
El diputado cordobés ha acusado a la izquierda y al independentismo de “sacrificar los derechos de las mujeres” a cambio del voto de ciudadanos musulmanes nacionalizados, señalando como cómplices al PSC y otras formaciones que “han blanqueado esta deriva cultural y política”.
Uno de los puntos más críticos de su intervención ha sido la denuncia de que el Consejo Islámico de España (CIE), organismo interlocutor con el Gobierno para la enseñanza del islam en las escuelas públicas, ha estado dirigido por personas procesadas por financiación del terrorismo. Ramírez ha exigido la intervención de la Alta Inspección Educativa para revisar la idoneidad de estas instituciones y ha alertado: “Cuando ocurran hechos como los atentados de Barcelona y Cambrils, nadie podrá decir que no fue advertido”.
Asimismo, ha defendido la necesidad de proteger a minorías perseguidas dentro del islam, como los musulmanes ahmadíes, a quienes –según ha explicado– “ni siquiera se permite registrarse como confesión religiosa en España por la negativa del CIE, a pesar de su reconocimiento legal en democracias europeas como Francia o Reino Unido”.
VOX también ha solicitado la anulación de los acuerdos entre España y Marruecos para impartir lengua y cultura marroquíes en centros escolares. Ramírez ha argumentado que estos acuerdos suponen “una intromisión intolerable en nuestra soberanía”, ya que Marruecos no reconoce la nacionalidad española de los hijos de sus nacionales e impone su documentación, dificultando la integración en la sociedad española.
“El objetivo de Marruecos no es enriquecer culturalmente a los alumnos, sino formar ciudadanos marroquíes en suelo español”, ha afirmado, añadiendo que esta situación obstaculiza gravemente la asimilación y supone un grave riesgo estratégico.
Ramírez ha concluido con un aviso al Partido Socialista: “No pueden seguir ignorando la expansión de la versión más extrema del islam. Si siguen cediendo soberanía, ni siquiera el fraude les permitirá ganar votaciones en el futuro”.


