VOX denuncia que las Zonas de Bajas Emisiones son un instrumento ideológico impuesto por Bruselas que perjudica a familias, comerciantes y trabajadores

Sesión de contestación de preguntas en la comisión de transportes

1ª Medidas previstas ante el creciente número de ciudades que están optando por no implantar zonas de bajas emisiones en sus términos municipales

Tras la respuesta de la secretaria general de Movilidad Sostenible el diputado de VOX por Valencia, Carlos Flores ha tomado la palabra para denunciar el impacto de las Zonas de Bajas Emisiones en la libertad de los ciudadanos y en la economía local, así como la sumisión del Gobierno y del bipartidismo a las imposiciones ideológicas de Bruselas.

Flores ha iniciado su intervención planteando varios acertijos que han puesto de manifiesto la contradicción del Partido Socialista en este ámbito. Citando literalmente, ha preguntado quién es el autor de frases como “claro que la calidad del aire es importante, pero ¿cuánto vale la libertad de los vecinos y de los que nos visitan? ¿Qué precio tiene?”, o “los resultados han constatado que la zona de bajas emisiones no está mejorando la calidad del aire, pero sí está afectando gravemente al comercio tradicional y local”. El diputado ha subrayado que muchos de los argumentos que hoy asume el PSOE son exactamente los que VOX lleva denunciando durante años.

El diputado ha señalado que el verdadero conflicto es quién está del lado de los ciudadanos y quién del lado de los intereses supranacionales: “¿quién cree usted que está con los vecinos, con los comerciantes, con los visitantes? ¿Y quién cree usted que está con Bruselas, con Agenda 2030 y con las grandes empresas de automoción?”. Según Flores, las ZBE son el resultado de “un marco ideológico pactado por el bipartidismo impuesto desde Bruselas”, que se aplica contra los intereses reales de los españoles bajo la amenaza constante de “las más inverosímiles catástrofes”.

Flores ha recordado que la Unión Europea ha convertido sus políticas climáticas en “un instrumento de control que impone uniformidad normativa e invade competencias nacionales y locales”, mientras que el Gobierno de Pedro Sánchez ha trasladado estas imposiciones “perruinamente” al ordenamiento jurídico español. Ha denunciado que la ley aprobada por el PSOE con la abstención del Partido Popular, y el Real Decreto 1052/2022, han obligado a todos los municipios a implantar ZBE “sin margen alguno para adaptarse a las necesidades de sus vecinos”.

El parlamentario valenciano ha recordado que otros países europeos, como Francia, “ya han empezado la marcha atrás”, cuestionando las políticas que considera fruto del “fanatismo climático”. Sin embargo, ha reprochado que en España no se siga el mismo camino, pese al impacto social y económico de estas medidas. Según Flores, las ZBE “limitan la libertad de movimientos de las personas y de las mercancías”, afectan de manera “desproporcionada a las familias con menos recursos, a los pequeños empresarios y a los trabajadores autónomos” y han “fracturado el tejido social urbano”, creando una brecha entre quienes pueden pagar por moverse y quienes quedan confinados en sus barrios.

Para concluir, Flores ha citado una frase histórica para denunciar a quién benefician realmente estas políticas: “Sigue el rastro del dinero. El resto es historia.” Con ello ha advertido de los intereses económicos y corporativos que hay detrás de las ZBE y ha reiterado el compromiso de VOX de frenar cualquier normativa que atente contra la libertad de movimiento, el comercio local y los derechos de las familias españolas.

2ª Valoración del Gobierno acerca de la difícil situación que atraviesa el sector del transporte de mercancías por carretera en nuestro país.

Una vez contestada la pregunta por parte de la secretaria general de Transporte Terrestre el diputado de VOX por Valencia, Carlos Flores ha intervenido para denunciar la desconexión absoluta del Ministerio con la realidad del sector y la falta de atención a las demandas urgentes de los transportistas. Flores ha comenzado criticando el lenguaje evasivo del Gobierno, preguntando irónicamente si existía “traducción simultánea… del politiqués al castellano”, porque ese  “es el idioma” que la representante del Ejecutivo había utilizado.

 

El diputado ha detallado las preocupaciones reales de los profesionales del transporte, alejadas del optimismo vacío de la administración: “lo que les preocupa… son las condiciones de las pólizas de seguros”, así como la necesidad de “establecer una revisión fiscal y que se obtengan ayudas para modernizar la flota de camiones”. Flores ha recordado que el Gobierno planea implantar peajes pese a que “los 21.500 millones de euros que el Estado recauda de los impuestos… a los combustibles debieran de bastar para tener nuestras carreteras en un mejor estado”. También ha denunciado la falta de democracia interna en la representación sectorial: “el 90 % del sector… está compuesto por autónomos y pymes, pero este consejo está copado por las grandes empresas”.

 

El diputado valenciano ha criticado igualmente que el Gobierno ignore la urgencia de adaptar los tiempos de trabajo, implantar moratorias realistas y reformar la formación profesional, que hoy se limita a “la simple obtención del carné de vehículos pesados”. Asimismo, ha denunciado la injusticia fiscal que supondría la introducción de euroviñetas: “el mantenimiento de las carreteras debería de estar ya cubierto… la implantación de nuevos peajes… constituiría una doble carga fiscal absolutamente injustificada”.

 

Finalmente, Flores ha advertido de que la equiparación fiscal entre gasolina y gasóleo sería devastadora para miles de familias: “equiparar la fiscalidad del gasoil y de la gasolina implicaría una subida del 24 % en el precio del primero”, recordando que España ya cumple los mínimos europeos y que una subida adicional sería “letal para el sector”. El diputado ha concluido reprochando al Ministerio su falta de diálogo: “lo que a estos trabajadores les preocupa es que… sigan sin ser recibidos por el ministerio”, y ha señalado que VOX sí ha escuchado a los profesionales, mientras el Gobierno parece estar esperando —ha dicho— “tal vez estarán en la oposición”.