El diputado de VOX por Ciudad Real, Ricardo Chamorro, ha denunciado en el Congreso de los Diputados los graves perjuicios que ha ocasionado el Real Decreto 666/2023, una norma que, lejos de proteger la salud animal y pública, ha deteriorado la labor de los profesionales veterinarios y ha asfixiado al mundo rural.
Durante su intervención, Chamorro ha alertado de que esta regulación no ha nacido del sentido común ni de la evidencia científica, sino que ha respondido a una agenda ideológica impuesta desde Bruselas, dentro del marco del Pacto Verde Europeo y la estrategia «De la Granja a la Mesa». Según ha señalado, esta agenda, mal transpuesta por el Gobierno, ha criminalizado al sector ganadero y ha impuesto restricciones desproporcionadas que han despreciado el conocimiento y la experiencia de los veterinarios.
VOX ha recordado que desde 2014, con la aprobación del primer Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos, el Ejecutivo ha intensificado una ofensiva regulatoria que ha tratado sistemáticamente a ganaderos y veterinarios como sospechosos, ignorando que son ellos los garantes del bienestar animal, la salud pública y la seguridad alimentaria.
En este contexto, Chamorro ha subrayado que el Real Decreto 666/2023 ha constituido el último eslabón de esta cadena de desconfianza al obligar a los veterinarios a registrar cada prescripción de antibióticos en una plataforma estatal (Presvet), lo que ha supuesto una carga burocrática innecesaria que ha limitado su libertad profesional.
VOX ha denunciado que esta medida también ha afectado a las clínicas veterinarias que tratan animales de compañía, generando consecuencias como tratamientos ineficaces, mayor sufrimiento animal, aumento de la resistencia bacteriana, encarecimiento de costes y violaciones del código deontológico profesional.
El partido ha advertido que esta normativa ha ignorado la realidad clínica, la movilidad de animales como los équidos a nivel europeo, y ha impedido la venta directa de medicamentos en clínicas, dificultando el acceso urgente a tratamientos.
Por todo ello, VOX ha exigido la derogación inmediata del Real Decreto 666/2023 y ha propuesto la elaboración de una nueva normativa basada en la ciencia veterinaria, en la realidad del trabajo clínico y ganadero, y en la participación de los profesionales del sector.
Chamorro ha defendido que garantizar la libertad profesional de los veterinarios es esencial para la salud animal, la salud pública y el sentido común, y ha instado al resto de los grupos parlamentarios a apoyar esta iniciativa que ha contado con el respaldo del propio sector veterinario, que se ha manifestado de forma clara y contundente.
La iniciativa ha sido rechazada con los votos de los partidos de izquierdas y separatistas, contando únicamente con el apoyo de los diputados de VOX y PP.


