VOX denuncia públicamente el grave episodio de censura ejecutado por la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, durante el pleno del estado de la ciudad. En un gesto autoritario impropio de una democracia, Orduna impidió que VOX pudiera defender sus propuestas, ignoró deliberadamente su turno de intervención —que reglamentariamente correspondía a la formación— y demostró una vez más que no tolera la crítica ni el control político.
El grupo municipal de VOX había registrado en tiempo y forma sus propuestas para el debate. Sin embargo, la alcaldesa decidió vetarlas sin justificación clara, amparándose supuestamente en informes que el Ayuntamiento no ha enseñado hasta la fecha. A esto se sumó la negativa a conceder el turno de palabra de diez minutos que corresponde a cada grupo municipal. Un hecho sin precedentes que no puede explicarse de otra forma que como un intento consciente de silenciar una voz crítica.
Esta actitud no es nueva. Durante todo el mandato, VOX ha denunciado la deriva censora del equipo de gobierno del PP en Huesca. Se han producido múltiples intentos de obstaculizar las campañas informativas del partido, se han retrasado sistemáticamente o directamente negado documentos municipales que son de obligada entrega, y se ha utilizado el reglamento de forma torticera para silenciar a la oposición.
La alcaldesa no tolera que se le recuerde su inacción, su falta de gestión y la ausencia de resultados en temas clave para los oscenses. Prefiere apagar el foco antes que rendir cuentas. Pero la censura no borra la realidad. Y la realidad es que Lorena Orduna no gobierna, se esconde.
VOX ya advirtió estos hechos durante la primera parte del debate. Ante esta vulneración intolerable de derechos democráticos, sus concejales decidieron ausentarse como gesto de protesta. Ahora, el grupo municipal ha solicitado formalmente los supuestos informes del secretario que justificarían este atropello, y anuncia que estudiará todas las acciones legales pertinentes.
Como primer paso, VOX presentará una queja ante la Justicia de Aragón, que estuvo presente en toda la jornada matutina del debate y pudo comprobar en directo la falta de garantías del proceso. No se descarta acudir también a otras instancias si se confirma que se han vulnerado derechos fundamentales de representación política.
La deriva autoritaria del gobierno municipal de Huesca es inadmisible. VOX no va a permitir que se normalice el silencio impuesto ni la exclusión deliberada de quienes piensan diferente. Frente al abuso de poder, más firmeza. Frente a la censura, más verdad.





