Huesca – VOX Huesca llevará al próximo Pleno municipal una moción para denunciar la creciente saturación de los servicios públicos y exigir a las administraciones competentes un cambio de rumbo en las políticas migratorias, sanitarias y educativas.
El Grupo Municipal considera que sanidad y educación están soportando una presión cada vez mayor mientras los recursos siguen siendo limitados. La moción denuncia listas de espera, falta de profesionales, deterioro de las condiciones laborales, aulas con mayores necesidades y servicios públicos que, a juicio de VOX, ya no responden con la calidad que merecen quienes los sostienen con sus impuestos.
“Los recursos públicos no son infinitos. No se puede prometer todo a todos mientras los españoles encuentran cada vez más dificultades para acceder a una sanidad o una educación de calidad”, afirma José Luis Rubió, portavoz del Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Huesca.
VOX Huesca reclama acabar con las políticas de inmigración masiva y con lo que califica como “efecto llamada”, reforzar el control de las fronteras y vincular, con carácter general, el acceso ordinario al sistema sanitario a la residencia legal, garantizando siempre la atención de urgencia. La moción también plantea combatir el turismo sanitario y exigir una mayor transparencia sobre el coste y el impacto de la inmigración en los servicios públicos.
En educación, VOX propone reforzar las plantillas y las infraestructuras, mejorar las condiciones laborales de los docentes, garantizar suficientes plazas públicas y establecer ayudas y bonificaciones fiscales para las familias en gastos de comedor, material escolar, transporte, uniformes y actividades educativas.
En sanidad, la iniciativa exige más personal, más medios y una planificación que permita reducir las listas de espera y atender de forma prioritaria a los pacientes más vulnerables.
Para el portavoz de VOX Huesca, el debate parte de una cuestión básica: los servicios públicos deben ser sostenibles, estar correctamente dimensionados y responder prioritariamente a las necesidades de quienes los sostienen.
“Cuando todo se convierte en prioritario, nada lo es. Mientras las administraciones siguen mirando hacia otro lado, quienes terminan pagando la factura son siempre los mismos: los españoles que trabajan, cotizan y pagan sus impuestos”, concluye Rubió.





