Vox Melilla ha puesto en valor la publicación de El silencio es cómplice, la nueva obra de Juan Manuel Fernández Millán, como una aportación necesaria a la memoria de las víctimas del terrorismo y a la verdad de unos años en los que demasiados callaron ante el crimen, el miedo y la persecución.
La obra rescata la historia trágica de Antonio Ramírez Gallardo y Hortensia González Ruiz, los llamados “novios de Cádiz”, asesinados por ETA en 1979. Para Vox Melilla, el libro vuelve a situar en el centro a quienes durante demasiado tiempo fueron condenados no solo por las balas de los terroristas, sino también por la indiferencia de una parte de la sociedad y por el silencio cómplice de quienes prefirieron mirar hacia otro lado.
José Miguel Tasende ha señalado que “España tiene la obligación moral de mantener viva la memoria de las víctimas de ETA, de contar su historia con nombres y apellidos y de recordar que el terror no solo lo ejercían los asesinos, sino también el ambiente de intimidación que buscaba aislar a los servidores de España y a sus familias”.
Tasende ha querido enlazar esta nueva publicación con Llueve sobre Intxaurrondo, la obra firmada por Juan Manuel Fernández Millán y por el teniente de la Guardia Civil Francisco Hermida, un libro que rinde homenaje a quienes, desde el acuartelamiento de Intxaurrondo y otros destinos especialmente duros del País Vasco, sostuvieron durante años una lucha heroica frente a ETA. “Ese libro recordó algo que nunca debió olvidarse: que hubo guardias civiles, policías y militares que soportaron amenazas, atentados, señalamiento social y una presión insoportable, y que gracias a su sacrificio España pudo derrotar a ETA”, ha afirmado.
Para el presidente provincial de Vox Melilla, Francisco Hermida representa, como tantos de sus compañeros, “el valor sereno de los servidores públicos que defendieron la ley, la libertad y la unidad de España cuando hacerlo significaba jugarse la vida cada día”. Tasende ha añadido que “hablar de héroes no es exagerar; es simplemente hacer justicia con quienes resistieron en primera línea mientras otros callaban, cedían o blanqueaban a los verdugos”.
Vox Melilla considera que tanto El silencio es cómplice como Llueve sobre Intxaurrondo cumplen una función cívica de primer orden, porque combaten el olvido, restituyen la dignidad de las víctimas y recuerdan a las nuevas generaciones que la paz no fue fruto de ninguna equidistancia, sino de la acción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de la perseverancia de quienes nunca se rindieron ante el terror.
Tasende ha concluido que “España no puede permitir que se reescriba la historia ni que se diluya la responsabilidad criminal de ETA. Recordar a las víctimas y honrar a quienes las defendieron no es una opción sentimental, sino un deber nacional. Y Melilla, tierra profundamente española, debe estar siempre del lado de la memoria, de la verdad y de la gratitud”.

Tasende reivindica la memoria de las víctimas de ETA a raíz de «El silencio cómplice»
Tasende subraya que obras como “El silencio es cómplice” y “Llueve sobre Intxaurrondo” sirven para honrar a las víctimas, desenmascarar la cobardía del silencio social y reconocer la entrega de quienes se jugaron la vida para derrotar a ETA.
27 abril, 2026




