Vox Melilla ha denunciado hoy que en los últimos 25 años la ciudad ha sufrido una parálisis estructural causada por la combinación de clientelismo político, falta de planificación y ausencia de reformas esenciales. Para la formación, Melilla “no está condenada al retraso; ha sido empujada a él por gobiernos que prefirieron contentar a redes de intereses antes que defender el bien común”.
El portavoz de Vox Melilla, José Miguel Tasende, ha explicado que la primera causa del deterioro institucional ha sido “el clientelismo convertido en práctica ordinaria, con reparto de puestos, subvenciones y favores entre los fieles del partido de turno o los amiguetes personales”. Para Tasende, esta dinámica “ha sustituido el mérito por la obediencia y ha llevado a Melilla de la mediocridad a la postración, porque un sistema que premia al menos válido acaba convirtiéndose en un freno para toda la sociedad”.
Reducir la Administración superflua y seleccionar solo a los mejores
Vox Melilla considera imprescindible “una racionalización profunda del número de empleados públicos” de la Ciudad, con un ajuste a las necesidades reales y una mejora sustancial en la selección de personal.
“Es urgente acabar con procesos personalizados y con plazas hechas a medida”, ha afirmado Tasende. “La función pública debe reclutarse mediante procedimientos estrictos, transparentes y competitivos, que garanticen que los puestos los ocupan los mejores. Melilla necesita profesionales, no redes de fidelidades”.
Un Plan General de Ordenación Urbana que mire al futuro
La formación ha lamentado que Melilla lleve más de dos décadas sin un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) actualizado, lo que impide desarrollar vivienda suficiente, atraer inversión y planificar un crecimiento coherente.
“El PGOU es la herramienta esencial para que Melilla pueda planificar su futuro. Y aquí llevamos 25 años sin futuro porque ningún gobierno ha sido capaz de sacarlo adelante”, ha señalado Tasende. “Vox lo considera una prioridad absoluta”.
Una red de transportes moderna, eficaz y digna de una capital española
Otro de los puntos críticos señalados por Vox es la ausencia de una red de transporte público digna, que conecte eficazmente los barrios entre sí, con el puerto y con el aeropuerto.
“Es incomprensible que en pleno 2026 no existan líneas de autobús que unan puntos esenciales de la ciudad”, ha denunciado Tasende. “Melilla merece un sistema de transporte urbano moderno, con líneas funcionales y, a medio plazo, proyectos ambiciosos como una red de tranvía o incluso soluciones de metro ligero que garanticen rapidez y cohesión urbana”.
Melilla debe ejercer plenamente sus competencias y exigir las inversiones que le corresponden
Vox Melilla ha recordado que el Estatuto de Autonomía, en sus artículos 24 y 26, otorga a la Ciudad competencias para exigir ante el Estado las mejoras necesarias en materias como sanidad, educación o transportes.
“Es hora de que el Gobierno local use esas competencias de verdad”, ha dicho Tasende. “Melilla debe reclamar con firmeza lo que es suyo y dejar de aceptar recortes o retrasos por pura subordinación política”.
El portavoz ha subrayado además que Melilla debe conseguir la incorporación administrativa de las islas y peñones a su territorio, “para dejar de ser espacios sin encaje institucional que deberían estar bajo responsabilidad de la Ciudad, como ocurre en cualquier organización territorial lógica”.
Un presupuesto gigantesco que no se traduce en progreso
Vox Melilla ha señalado que los presupuestos per cápita de la Ciudad Autónoma “superan ampliamente a los de Madrid o Málaga, y triplican los de provincias como Almería”. Sin embargo, pese a este volumen de recursos, “la velocidad de progreso de Melilla es la mitad que la de esas ciudades”.
“Es irresponsable gestionar uno de los mayores presupuestos per cápita de España y obtener uno de los peores resultados en desarrollo económico y bienestar”, ha afirmado Tasende.
Racionalizar el gasto y aplicar la prioridad nacional
Finalmente, Vox Melilla ha insistido en la necesidad de racionalizar el gasto público, eliminando partidas improductivas y estableciendo criterios de prioridad nacional en las ayudas sociales.
“Es de sentido común que los recursos generados por los españoles se destinen primero a los españoles, especialmente en un escenario de recursos limitados”, ha defendido Tasende. “Las ayudas deben llegar antes a quienes llevan años contribuyendo al sostenimiento del sistema”.
“Melilla puede despegar, pero no con las mismas recetas fracasadas de siempre”
Tasende ha concluido afirmando que Melilla “puede recuperar el rumbo, la ambición y el progreso real que merece, pero solo si se rompen de una vez los ciclos de clientelismo, improvisación y favoritismo que han frenado la ciudad durante 25 años”.





